Por Erick Saldivar.La ansiada espera de 8 años por parte de los seguidores mexicanos de System Of A Down terminó la noche del 27 de mayo en una explosión que apenas pudo contener uno de los recintos más grandes de la Ciudad de México.Estridente, con una línea directa a la protesta y con una reconocible entrega hacia su público mexicano, System Of A Down recetó casi 30 canciones en su primer concierto en México de este 2026.Tras hacer esperar a sus más férreos seguidores su regreso a tierras aztecas durante 8 años, SOAD cumplió con una sobresaliente ejecución en el escenario.El Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México fue la sede de la primera de dos fechas asignadas en México que dio SOAD, una de las bandas más selectivas en realizar conciertos.Un concierto que inició desde lo más alto: El primer platillo del menú se sirvió bien caliente. Fue el grupo británico IDLES el invitado que preparó al público antes de que el cuarteto armenio-estadounidense saltara al escenario.Con un discurso antifascista y con el mensaje ‘es un honor tocar en el mejor país del mundo’ por parte del vocalista Joe Talbot, IDLES fue un gran acierto para abrir el concierto y fue muy bien recibido por los asistentes.Quienes siguen a esta banda saben que un par de sus integrantes tienen un amor especial a México; incluso, el bajista Adam Devonshire no escondió su fanatismo por el Cruz Azul, pues, además de presumir un tatuaje de ‘Costalito’ -mascota del conjunto celeste-, vistió una playera de la Máquina. Así como el guitarrista Mark Bowen, quien acostumbra vestirse con el pintoresco uniforme de Jorge Campos.
Un predicador entre bengalas: Así fue el concierto de System Of A Down
La banda de metal System Of A Down recetó cerca de 30 canciones en su primer concierto de este 2026 en la Ciudad de México.
System Of A Down regresó a México tras 8 años con un set de 28 canciones ante 65,000 personas en el Estadio GNP Seguros el 27 de mayo, primera de dos fechas en la Ciudad de México. La alta demanda en Latinoamérica —con el recinto lleno pese a la escasez habitual de shows— confirma que la banda mantiene poder de convocatoria masiva sin necesidad de nueva música ni presencia constante en vivo.












