El Foro Económico Mundial, conocido también como WEF o Foro de Davos, recordó que se han detectado indicios de un fenómeno del Niño inusualmente intenso que podría formarse este mes.“El Niño es un fenómeno climático natural que se produce cada 2 a 7 años. Puede provocar inundaciones en Sudamérica y Estados Unidos, así como sequías e incendios forestales en el sur de Asia y Australia”, expuso la organización en una publicación en redes sociales.Además, citó el Informe sobre Riesgos Globales 2026, el cual señaló los fenómenos meteorológicos extremos como el principal riesgo para el planeta para los próximos 10 años.PublicidadEl informe, que se basa en una encuesta anual a más de 1.300 líderes mundiales y en consultas con expertos, documenta “un cambio claro hacia una era de competencia”.Entre las conclusiones del informe se destaca que la incertidumbre seguirá siendo el tema definitorio en el futuro cercano. Además, se enlistan varios puntos clave, como la confrontación geoeconómica que amenaza el multilateralismo, la intensificación de los riesgos económicos, los riesgos tecnológicos sin control y la polarización social como un factor de riesgos, entre otros.En un video, que acompaña la publicación, advirtió de la posible ocurrencia de un fenómeno que podría ser el más intenso de la última década.PublicidadPublicidadEn el audiovisual se recordó que comienza con el debilitamiento de los vientos alisios que soplan de este a oeste. En condiciones normales, estos vientos empuja el agua cálida desde Sudamérica a Asia, lo que mantiene baja la temperatura global. Pero durante el fenómeno el agua cálida se queda donde está provocando fuertes tormentas y lluvias con inundaciones en Sudamérica y otras zonas. Mientras el Niño reduce lluvias en Australia, Indonesia y sur de Asia.PublicidadMonitoreo de satélite de la NASAUn satélite lanzado por la NASA junto a socios europeos devela la presencia de una masa de agua cálida de cientos de kilómetros de ancho que ha llegado al Océano Pacífico, frente a Sudamérica.Un satélite lanzado por la NASA junto a socios europeos devela la presencia de una masa de agua cálida de cientos de kilómetros de ancho que ha llegado al Océano Pacífico, frente a Sudamérica.Según una publicación de la NASA, esta situación muestra que el fenómeno de El Niño es probable que se manifieste a finales de año. “Dado que el agua se expande al calentarse, un aumento en la elevación de una zona del océano indica un incremento en la temperatura del océano”, se indicó.La entidad internacional recordó que el fenómeno puede provocar fuertes precipitaciones en algunas regiones y déficits en otras.PublicidadMonitoreo satelital con Sentinel-6 Michael FreilichEl satélite Sentinel-6 Michael Freilich mide y cartografía la altura del agua en todo el océano cada 10 días, con una precisión de fracciones de pulgada. En el caso de El Niño, el satélite rastrea lo que se conoce como “ondas Kelvin cálidas”.La NASA explicó que estas olas suelen formarse tras breves periodos en los que los vientos sobre el extremo occidental del Pacífico ecuatorial cambian de vientos del este predominantes —que se desplazan de este a oeste— a vientos del oeste.El efecto provoca que las aguas tropicales del Pacífico occidental se calienten y que el nivel del mar suba, combinado con un debilitamiento general de los vientos del este a lo largo del Ecuador.A su vez, la ola resultante se propaga hacia el este durante semanas, llegando a Sudamérica y provocando que las aguas costeras se calienten y asciendan. La entidad internacional recordó que el fenómeno de El Niño se desarrolla cuando aparecen múltiples olas Kelvin a lo largo de varios meses y el agua cálida se acumula frente a las costas de Colombia, Ecuador y Perú.Advertencias y mediciones claveJosh Willis, investigador del nivel del mar en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California y científico del proyecto Sentinel-6 Michael Freilich, indicó: “Si bien el fenómeno de este año comenzó un poco más tarde que los grandes El Niño de 2015 y 1997, está empezando a alcanzarlos”. Advirtió que se verá “qué tan grande se vuelve”.Las mediciones del satélite muestran que una pequeña onda Kelvin se formó alrededor de Micronesia a fines de enero y se disipó a mediados de febrero. Una nueva onda apareció a principios de marzo y se desplazó hacia el este. Además, a mediados de mayo, el nivel del mar era de más de 15 centímetros superior al promedio a largo plazo en la zona alrededor de Perú.“La NASA utiliza satélites de medición del nivel del mar, como el Sentinel-6 Michael Freilich, para rastrear las enormes olas de Kelvin a su paso por el Pacífico, registrar los cambios en la termodinámica oceánica, mejorar las predicciones de fenómenos meteorológicos extremos y ayudar a las comunidades a prepararse para posibles riesgos costeros", declaró Nadya Vinogradova Shiffer, científica principal del programa en la sede de la NASA en Washington.“Manténganse al tanto, ya que se seguirán revelando más historias sobre el océano”, expuso Nadya Vinogradova, científica principal del programa en la sede de la NASA en Washington.