San Lorenzo consiguió este jueves una bocanada de alivio en medio de su delicado contexto institucional y económico: la Justicia desestimó el pedido de quiebra que había presentado el fondo suizo AIS Investment Fund SCA contra el club azulgrana por un monto cercano a los 5 millones de dólares y dejó sin efecto uno de los frentes judiciales que más preocupación generaban en Boedo.La resolución fue tomada por el juez subrogante Guillermo Mario Pesarini, a cargo del Juzgado Comercial N°22, luego de las negociaciones que llevó adelante la Comisión Directiva Transitoria y el equipo de abogados de la institución.Desde el club de Boedo celebraron el fallo como una noticia clave para estabilizar la situación institucional. Según explicaron en un comunicado oficial, el magistrado consideró que San Lorenzo cuenta con patrimonio suficiente y que mantiene un funcionamiento económico y financiero normal, argumentos que resultaron determinantes para rechazar el pedido impulsado por el denominado “fondo suizo”.La amenaza de quiebra estaba merodeando al Ciclón hace unos largos meses. La cuestión viene desde hace tiempo. Y es tal la fragmentación política que existe en San Lorenzo producto del fracaso de las últimas gestiones que todos quieren adjudicarse una porción de este “triunfo”.La dirigencia interina encabezada por el presidente Sergio Costantino, que a su vez es candidato a presidente de cara a las elecciones de este sábado, se movió rápido para emitir un comunicado oficial informando sus negociaciones durante los últimos meses para intentar desactivar distintos conflictos judiciales y financieros antes de los comicios.Por su parte, la agrupación Movete Boedo Movete, de Manuel Agote, también realizó una publicación adjudicándose que el pedido de quiebra se cayó por el reclamo que llevaron adelante ante la Inspección General de Justicia (IGJ).Hasta Marcelo Moretti, el expresidente cuervo destituido luego de la acefalía producida el pasado diciembre, hizo un posteo argumentando que esto fue posible “gracias a nuestra defensa de los intereses del club durante mi presidencia”.Esta resolución judicial llega, claro está, en un momento especialmente sensible para San Lorenzo, atravesado por turbulencias políticas, reclamos económicos y un complejo panorama deportivo. Y en el medio, las elecciones. Por eso, en Boedo interpretan esta decisión como un paso importante para descomprimir el escenario y evitar un golpe institucional de enorme magnitud.“Ya no existe riesgo de quiebra alguno sobre este caso”, remarcaron desde el club tras conocerse el fallo favorable. Ahora, la vida política del Ciclón se encamina a decidirse en las urnas con el voto de los socios.