Actualizado Jueves,
mayo
21:21Santi Domecq hijo estaba tan esmerado en atravesar el embudo humano que se form� frente a la Puerta de Autoridades que, mensaje va mensaje viene, no ha reparado en que el bulto de personas que lo ha rodeado era el testudo de escoltas de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Al paso de Isabel D�az Ayuso han eclosionado los m�viles de las manos del p�blico que, apostado sobre las vallas azules que delimitaban la explanada, ha podido dar la mano minutos m�s tarde al Rey Felipe VI, que ha bajado del coche entre los �Viva el Rey! y �Viva Espa�a! de rigor. Algo as� ha entonado el mexicano Bruno Aloi, al brindarle a Su Majestad el toro de su alternativa, aderez�ndolo al ofrecerle el "mayor respeto": "Hacia usted y hacia Espa�a, desde M�xico". Igualito que Claudia Sheinbaum. Tres brindis ha acumulado el Rey, y de cerca lo han escuchado la presidenta de la Asociaci�n de la Prensa, Mar�a Rey, y el ganadero Victorino Mart�n, que ha ejercido de asesor durante la cita. Ambos han flanqueado al monarca en la barrera del 9 durante su cuarta vez presidiendo la tradicional Corrida de la Prensa, cita que ha reunido en los tendidos a periodistas de conspicua afici�n y tras un mismo burladero a los directores de los grandes medios: el director de EL MUNDO, Joaqu�n Manso; de Abc, Juli�n Quir�s; de la revista Forbes, Andr�s Rodr�guez; los directores de los informativos de RNE, �scar Torres, y Telemadrid, Jos� Antonio �lvarez Gund�n; y el director de informaci�n del grupo Mediaset, Francisco Moreno y el jefe de la delegaci�n de The New York Times en Espa�a, Jason Horowitz (al que conocer�n por llevar a Mr. Morante a la galaxia yanqui). S�lo ha faltado a la fiesta el director de El Pa�s, Jan Mart�nez Ahrens, que a las 15.00 horas de esta misma tarde se ha ca�do del cartel "por motivos de agenda sobrevenidos". El Rey junto al ganadero Victorino Mart�n, que ejerci� como asesor durante la tradicional Corrida de la Prensa.EFEQui�n no ha faltado ha sido Tana Rivera, novia del torero Roca Rey, acartelado junto a Aloi y Diego Urdiales. Hab�a atravesado la puerta de arrastre cuando a�n no estaba abierta al p�blico. Eran las 18.45 horas y todav�a no hab�an desfilado por ah� Carmen Lomana, el marido de Mar�a Pombo, Pablo Castellano; Samantha Vallejo-N�gera, o el diestro Tom�s Rufo. Casi suenan los clarines en la embajada mundial del toreo cuando se ha aparecido el esp�ritu de Keanu Reeves en el cuerpo de Iv�n Espinosa de los Monteros, ilusi�n que se ha disipado en cuanto se ha retirado las gafas Matrix que llevaba. La Infanta Elena ha llegado justo despu�s, por poco se cruza con el alcalde de Madrid, Jos� Luis Mart�nez Almeida, y se�ora, Teresa Urquijo, que han ingresado al callej�n despu�s del resto de autoridades.Detr�s de las tablas, Puerto Ban�s. Los hermanos Gil Mar�n junto al empresario de Las Ventas, Rafael Garc�a Garrido; el influencer Tom�s P�ramo con el apoderado del astro peruano, Luisma Lozano; el torero Roberto Dom�nguez y Elena S�nchez; el CEO de Indra, Jos� Vicente de los Mozos; el ex empresario de la Maestranza Ram�n Valencia junto al torero Javier Conde; el futbolista Dani Ceballos, cuyo equipo est� cada vez m�s cerca de las elecciones convocadas por Florentino; caso radicalmente opuesto al del equipo de Miryam �lvarez, secretaria de Estado de Pol�tica Territorial, sentada junto a Mar�a Rey.Los consejeros Jorge Rodrigo,Miguel �ngel Garc�a Mart�n y Carlos Novillo han aplaudido al diestro riojano tras su faena al cuarto, Mapan�, como hab�a aplaudido por la ma�ana el azulejo dedicado a los fot�grafos de Las Ventas el gerente del Centro de Asuntos Taurinos, Miguel Mart�n. A pocos metros, la tambi�n popularAna Mill�n. Tambi�n andaban por la plaza Esperanza Aguirre y Mar�a Dolores de Cospedal, y ya que estamos hablando de populares, larga se le ha puesto la lengua al ex alcalde Jos� Mar�a �lvarez del Manzano al comentar la actualidad pol�tica.No vendr�a mal que tomara apuntes, �l y muchos otros, de la musa de Albert Serra, cuyo brindis, corto y al pie, se centra en lo importante y resume el peso de la asistencia del monarca a la cita isidril: "Es un gusto tenerle aqu�".







