Levemente recuperada de la descompensación que había obligado a suspender la jornada anterior, Hilda Horovitz, expareja del chofer Oscar Centeno, completó su declaración como testigo en el juicio oral por la causa “Los cuadernos de las coimas”. A lo largo de la audiencia, volvió a quedar confrontada con sus propios mensajes y audios, en los que insinuaba tener material comprometedor sobre corrupción y reclamaba dinero a cambio. A partir de lo que se desprendió del interrogatorio, Horovitz aprovechó un viaje de Centeno a la provincia de Salta durante el tiempo en que convivían para realizar copias furtivas de la documentación que el chofer guardaba en su ropero. El objetivo, según los elementos exhibidos en la sala, era utilizar esos papeles como herramienta de presión. Desde la fiscalía, a cargo de Fabiana León, reanudaron la audiencia reproduciendo un audio en el que Horovitz se refería a Centeno, a quien denunció por episodios de violencia de género: “Voy a hacerle quilombo, ahora me quedo tranquila porque quiero terminar la casa. Pero no va a quedar acá, va a seguir. Tengo 9 años para hacerlo mierda”.

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