¡Qué hermoso es el universo automotor! A veces este espacio lleno de fanáticos demuestra su escasa paciencia con la velocidad de la luz. Incluso reacciona más rápido que los cholulos que se dedican a seguir los pasos de la farándula.

Una línea “mal” dibujada, un trazo que no les gusta y, ¡zas!, una horda de notables desconocidos lanzan el misil. Sin embargo, esos son los mismos que se llenan la boca de elogios para resaltar las supuestas virtudes de modelos que, detrás de una estética moderna, esconden bajísimos niveles de calidad, motorizaciones que han dado muestras de poca o ninguna confiabilidad y equipamiento anticuado. En fin: miden lo mismo con diferente vara. Y cuando se trata de una Ferrari, las cosas se potencian.

Dicho esto, es importante destacar que en este caso la casa del Cavallino no es inocente. La Ferrari Luce, el primer vehículo ciento por ciento eléctrico de la marca de Don Enzo, es un modelo como mínimo “polémico”. Nos preguntamos por qué.

Como seguramente ya viste en cientos de memes, la Ferrari Luce (que en italiano significa “luz”, por si alguien aún no lo sabe) muestra un diseño que realmente tiene poco de Ferrari.

Incluso Luca Cordero di Montezemolo, quién fuera el directivo más importante de la compañía hasta hace poco tiempo, fue categórico en sus declaraciones: “Espero que al menos quiten el caballito de ese auto”, dijo. Y agregó: “Sin duda, este es un auto que, al menos, los chinos no nos copiarán”.