Manos curtidas de un agricultor sostienen bolsas de urea y sulfato mientras calcula los elevados costos de producción en su mesa de trabajo. (Imagen Ilustrativa Infobae)El impacto de la crisis climática y económica sobre la agricultura salvadoreña ha sido uno de los temas centrales de la agenda nacional durante 2026. En una entrevista radial, Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, advirtió sobre los retos que enfrenta el sector, entre ellos el aumento en los costos de insumos y la necesidad de una mayor articulación social para asegurar la producción de alimentos en el país.PUBLICIDADEl incremento en los precios de: FertilizantesSemillas Insumos agrícolas. Atribuido en parte a conflictos internacionales y la subida del precio del petróleo, ha complicado la rentabilidad de los productores salvadoreños. Rendón detalló que estos incrementos han obligado a buscar alternativas para equilibrar los costos, entre ellas el uso de semillas de mayor rendimiento. PUBLICIDAD“La semilla que está entrando es de alto rendimiento y no es transgénica, son libres. Con estas variedades, un agricultor puede obtener hasta ciento veinte quintales por manzana”, afirmó durante la entrevista.Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, explicó cómo los productores se prepararon para las siembras ante el inicio irregular de la temporada de lluvias entre abril y mayo (Cortesía YSKL).El funcionario relató que el Ministerio de Agricultura ha optado por entregar a los productores semillas mejoradas, fertilizantes y foliares especiales, con el objetivo de optimizar la producción en un periodo marcado por la incertidumbre climática. PUBLICIDADEl MAG y seis gremiales de agricultores han incentivado la siembra anticipada a finales de abril y principios de mayo, en zonas con suficiente humedad, como respuesta a los pronósticos de un periodo seco comprendido entre el 20 de abril y el 15 de julio.La necesidad de prever y actuar colectivamente fue otro de los ejes de la conversación. Rendón insistió en la importancia de despolitizar la respuesta frente a la crisis agrícola, subrayando que la producción nacional de alimentos es un asunto de responsabilidad social y no solo una tarea del gobierno. PUBLICIDADSegún sus palabras, “esto es un problema social el que tenemos. Si no lo hacemos con responsabilidad, vamos a tener hambruna”. El coordinador señaló que la crisis afecta a toda Centroamérica, por lo que depender de importaciones de países vecinos no es una opción viable en este contexto.Una mano siembra semillas mejoradas del Ministerio de Agricultura en un surco húmedo, mientras un dron agrícola supervisa la parcela en segundo plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)Como parte de las acciones preventivas, se están desarrollando centrales de abasto para almacenar maíz y frijol, con el propósito de garantizar el abastecimiento y estabilizar los precios ante la posibilidad de escasez en los próximos meses. La estrategia apunta a que la producción obtenida se concentre en estos centros, desde donde pueda ser distribuida a precios accesibles para la población.PUBLICIDADEl déficit histórico en proyectos de captación y almacenamiento de agua es otro de los desafíos que enfrenta la agricultura salvadoreña. Rendón reconoció que el país es altamente vulnerable a sequías e inundaciones, y que no ha aprovechado suficientemente el agua lluvia. Por ello, se están promoviendo reservorios y otras soluciones para mejorar el aprovechamiento del recurso hídrico disponible. “Yo tuve la oportunidad de ver en España y en Israel cómo se aprovecha el agua lluvia. Ahora en el Ministerio de Agricultura se ha tomado la decisión de impulsar la captación de aguas verdes”, comentó.PUBLICIDADEn una zona rural de El Salvador, un grupo de modelos genéricos colabora para el llenado y mantenimiento de un embalse artificial de agua, esencial para la agricultura y la prevención de la sequía en la región. (Imagen Ilustrativa Infobae)La adopción de tecnología se ha presentado como una respuesta a la falta de mano de obra en el campo. El uso de drones para aplicar foliares y agroquímicos en grandes extensiones, así como la introducción de herbicidas selectivos y semillas resistentes a sequía y altas temperaturas, busca optimizar los procesos y reducir la dependencia de trabajadores estacionales. El impacto del clima extremo también afecta a la ganadería. Las altas temperaturas y la escasez de pasto han reducido la producción de leche y carne, incrementando la necesidad de suplementos alimenticios. Ante este panorama, la planificación de la siembra y la gestión de los recursos se han convertido en elementos clave para la seguridad alimentaria de El Salvador.PUBLICIDAD