El desembarco de Omoda y Jaecoo en Argentina podría marcar mucho más que la llegada de una nueva marca automotriz. La compañía confirmó su ingreso oficial al país (de la mano de Chery) para el segundo semestre de 2026 bajo una subsidiaria propia y anticipó una estrategia de largo plazo que abre la puerta a un posible esquema de ensamblaje local de vehículos, un movimiento que podría transformar a Argentina en un centro regional de producción y distribución para América Latina.

La gran novedad del proyecto es que el Grupo Chery (casa matriz de ambas marcas) evalúa instalar una planta KD (Knock-Down), un sistema industrial que permite ensamblar autos a partir de kits importados. Este formato ya fue utilizado históricamente por distintas automotrices para reducir costos logísticos, acelerar tiempos de entrega y fortalecer la presencia productiva en mercados estratégicos.

En términos concretos, el proyecto implicaría mucho más que importar vehículos desde China. La estrategia contempla una estructura local de largo plazo, combinando ensamblaje de autos, expansión comercial y un centro regional de repuestos orientado a mejorar el servicio posventa y la disponibilidad de piezas en Argentina y países vecinos.