El estrecho de Malaca convirtió a Singapur en una parada difícil de esquivar para los grandes cargueros. Miles de barcos pasan cada año por esa ruta porque conecta las economías industriales de Asia con Europa, Oriente Medio y parte de África sin obligar a desvíos largos ni costosos.

La ciudad-Estado apenas ocupa una pequeña franja de territorio, pero dedicó décadas a especializarse en mover mercancías más rápido que muchos rivales mucho mayores. Esa rapidez atrajo empresas, rutas comerciales y centros logísticos que acabaron alimentándose entre sí. El tamaño dejó de ser el principal problema cuando el país convirtió cada metro disponible en una pieza dedicada al tráfico marítimo y al negocio internacional.

PSA International levanta una terminal gigantesca frente a Singapur

Singapur está levantando el puerto automatizado más grande del planeta mediante una obra que incluye el hundimiento de 227 enormes bloques de hormigón en el mar. El proyecto Tuas Mega Port, impulsado por PSA International y supervisado por la Maritime and Port Authority of Singapore, pretende reorganizar toda la actividad portuaria del país en una sola instalación capaz de gestionar hasta 65 millones de contenedores al año. Según Bloomberg, la inversión ronda los 14.000 millones de dólares y el complejo seguirá creciendo hasta 2040.