Las autoridades extranjeras han acudido a reunirse con el l�der chino este a�o, impulsando los esfuerzos de Pek�n por presentarse como un pilar de estabilidad.Este a�o, los l�deres mundiales no han dejado de viajar para reunirse con un solo hombre: Xi Jinping.Durante los primeros cinco meses de 2026, 21 jefes de Estado o de Gobierno visitaron China, seg�n c�lculos de Financial Times basados en datos del Ministerio de Asuntos Exteriores chino y medios estatales.Entre ellos figuran los l�deres de Turkmenist�n, Uruguay y Mozambique, as� como Friedrich Merz de Alemania, Pedro S�nchez de Espa�a, Mark Carney de Canad� y el primer ministro brit�nico, Keir Starmer.El presidente estadounidense Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin celebraron cumbres consecutivas con Xi este mes. El presidente pakistan� Shehbaz Sharif y el presidente serbio Aleksandar Vucic estuvieron en Pek�n esta semana.Los analistas se�alan que este desfile de l�deres extranjeros podr�a reforzar los esfuerzos de China por presentarse como un pilar fiable del multilateralismo, incluso mientras aplica pol�ticas comerciales agresivas, muestra una mayor firmeza militar en Asia y mantiene estrechas alianzas con Rusia y Corea del Norte.Para la audiencia interna de Xi, esto tambi�n evoca inconfundiblemente el sistema tributario anterior al siglo XX, donde reyes menores y dignatarios peregrinaban a la corte del emperador."Existe un contexto chino particular en esto, especialmente en c�mo lo percibe la poblaci�n china, como un regreso a una situaci�n natural donde la gente acude a ti", afirma John Delury, historiador de la China moderna e investigador principal de la Asia Society. "El emperador nunca sal�a de China".Al mismo tiempo, Xi ha viajado mucho menos al extranjero en comparaci�n con sus primeros a�os en el poder. Este a�o no ha salido de China, y s�lo realiz� seis viajes internacionales en 2025.En los siete a�os posteriores a que Xi asumiera el liderazgo del Partido Comunista Chino en 2012, realiz� 100 visitas al extranjero. Durante el mismo per�odo, los presidentes estadounidenses —Barack Obama primero, y luego Trump— realizaron 90 viajes, seg�n datos recopilados por la Asia Society.Desde que China levant� sus estrictas restricciones por el coronavirus en 2022, Xi ha realizado tan solo 26 visitas al extranjero. La cifra equivalente de sus hom�logos estadounidenses —Joe Biden y Trump— es de 56.Neil Thomas, investigador de pol�tica china en el Centro de An�lisis de China del think tank ASPI, se�ala que los viajes de Xi al extranjero desde la pandemia se han centrado en los pa�ses vecinos de China y en un peque�o c�rculo de socios estrat�gicos en Asia central y el sudeste asi�tico, regiones que Estados Unidos a menudo pasa por alto.Organizar cumbres bilaterales entre l�deres, en lugar de reunirse con ellos en foros internacionales, tambi�n permite a Pek�n ejercer presi�n sobre socios menos poderosos y orientarlos hacia su modelo preferido de bilateralismo."Para China, el camino a Europa pasa por Berl�n y Par�s, no por Bruselas", afirma Damien Ma, director de Carnegie China, un centro de investigaci�n con sede en Singapur. "La din�mica es la misma en el sudeste asi�tico; no les interesa tratar con la ASEAN", a�ade, refiri�ndose a la Asociaci�n de Naciones del Sudeste Asi�tico."Esto a menudo ha beneficiado a China".Delury argumenta que la preferencia de Xi por recibir a sus hom�logos no debe interpretarse como un signo de insularidad, sino como "una progresi�n natural del poder de China"."Uno no va a Pek�n para leerles la cartilla y dictar las reglas. Va para cultivar buenas relaciones, anunciar acuerdos comerciales y, tal vez, enviar una se�al a terceros de que se mantiene una buena relaci�n con China", concluye.Seg�n ese criterio, las recompensas para los l�deres extranjeros han variado.Carney fue elogiado por lanzar una llamada a la acci�n a las potencias medianas en Davos en enero, advirtiendo que "cuando las reglas ya no te protegen, debes protegerte t� mismo".D�as antes, hab�a recibido concesiones de Xi como la eliminaci�n de los aranceles a la semilla de colza, una importante exportaci�n agr�cola canadiense. All�, seg�n los cr�ticos, se adhiri� a los argumentos de Pek�n, a pesar de las tensiones bilaterales por esc�ndalos de espionaje y la diplomacia de rehenes.Durante la visita de Starmer, Pek�n redujo a la mitad su arancel del 10% sobre el whisky y autoriz� la exenci�n de visado para los brit�nicos, mientras que AstraZeneca anunci� una inversi�n de 15.000 millones de d�lares (12.800 millones de euros) en China. Ambas partes tambi�n acordaron iniciar un "estudio de viabilidad" sobre un acuerdo de servicios profesionales.La oposici�n brit�nica denunci� que los resultados parec�an m�s beneficiosos para China que para Reino Unido, y acus� a Starmer de "arrastrarse".Las escenas de l�deres occidentales preocupados por la visita de Trump a Pek�n han "reforzado" la narrativa de Xi sobre el "ascenso de China y el declive de Estados Unidos", afirma Michael Kovrig, un exdiplom�tico canadiense que estuvo detenido en China durante casi tres a�os en el marco de una disputa diplom�tica y que ahora dirige la consultora Kovrig Group.Kovrig se�ala que los l�deres occidentales "deber�an coordinar sus pol�ticas y mensajes sobre China antes de viajar, defender las l�neas rojas comunes e imponer colectivamente costes a la coerci�n [china] en lugar de capitular individualmente".Por su parte, la cumbre de dos d�as entre Trump y Xi este mes estuvo llena de pompa pero careci� de sustancia, seg�n los analistas, y Xi ofreci� pocas garant�as de que ayudar�a a presionar a Ir�n.Putin, uno de los socios internacionales m�s cercanos de Xi, tambi�n abandon� Pek�n sin un acuerdo firme sobre el gasoducto Fuerza de Siberia 2, que acumula un largo retraso.China se encamina ahora a su pr�ximo gran evento de liderazgo, el XXI Congreso del Partido Comunista a finales de 2027, donde se espera que Xi asegure un cuarto mandato de cinco a�os. En ese contexto, los analistas se�alan que el l�der chino, quien recientemente purg� a altos mandos militares, se centrar� cada vez m�s en la pol�tica interna de las �lites para asegurar su reelecci�n."Aunque no lo vemos con claridad, en China ya estamos en plena campa�a electoral", afirma Ma, de Carnegie. "Para Xi Jinping, es mejor permanecer en casa que estar en constante viaje en avi�n".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
El mundo acude a Xi Jinping
Este a�o, los l�deres mundiales no han dejado de viajar para reunirse con un solo hombre: Xi Jinping. Durante los primeros cinco meses de 2026, 21 jefes de Estado o de Gobierno...








