“No hay ninguna crisis”. Con esta frase, repetida casi una decena de ocasiones en apenas cinco minutos, el vicepresidente de Aragón, Alejandro Nolasco (Vox), ha tratado de sofocar el primer conato de incendio con sus socios del PP tras las primeras fricciones públicas entre ambos tras formar gobierno hace menos de un mes.En los últimos días, los dos socios de gobierno han intercambiado una serie de comunicados y declaraciones públicas a cuenta de la seguridad en los centros de menores que apuntan a una falta de entendimiento entre ambos.Si el martes Nolasco, que también es consejero de Bienestar Social, anunciaba la puesta en marcha de un “protocolo de seguridad reforzada” para que agentes de la policía adscrita vigilen los centros de protección y acogida de menores, su homóloga popular, Mar Vaquero replicaba el día después que es la consejería de Hacienda e Interior que maneja su partido la responsable de esos agentes y de que “hoy por hoy no es posible” su despliegue en esos centros, donde solo pueden acceder cuando se produce algún incidente puntual.“Si la consejería responsable de la Unidad Adscrita de la Policía Nacional en Aragón no ve posible u oportuno utilizar a sus agentes para reforzar la seguridad policial en los centros de menas dependientes del Ejecutivo autonómico, buscaremos otras opciones”, respondía Nolasco en otra nota, en la que también destacaba la reciente agresión de un “mena marroquí” en una de estas instituciones.Ante la escalada, Nolasco ha querido apaciguar este jueves las aguas asegurando que Vaquero “simplemente hizo una precisión técnica” y que él contestó diciendo que, sea con esa policía adscrita u otro cuerpo de seguridad estatal, formularán un protocolo como el que tienen otras comunidades para garantizar la seguridad.“Todo lo que decimos está consensuado”, ha señalado sobre la aparente falta de coordinación entre ambos, al tiempo que acusaba a los medios de “sacar de contexto” las declaraciones y alimentar la confrontación. “Hay medios que están deseando decir que hay una crisis de gobierno, pero para nada”, ha añadido.Sin embargo, la ofensiva contra la inmigración de Vox ya está tensando las costuras de la coalición gobernante. En lo que va de semana, los ultras también han pedido la dimisión del delegado del Gobierno por no informarles de la situación legal en España de un marroquí que agredió a su expareja o suspendido el reparto de fruta en los colegios de Aragón por venir de terceros países al tiempo que uno de sus diputados deseaba que en los comedores escolares “haya mucho cerdo”.Ante estas declaraciones, Vaquero se limitó a subrayar que “siempre se va a tener en cuenta la legalidad vigente”, un argumento al que también se van a agarrar a la hora de aplicar la polémica prioridad nacional en el acceso a la vivienda protegida o las ayudas sociales. Corresponsal en Aragón desde enero de 2023. Antes, periodista en la región Asia-Pacífico con base en Hong Kong (2014-2022) Licenciado en Periodismo y en Derecho