“Gracias por mostrarme cómo debería jugarse a fútbol. Llevo viendo partidos desde los 13 años y, con honestidad, tu fútbol me ha dado muchas alegrías”. Así se expresaba un anciano seguidor del Manchester City en el stand que ubicó el club a las puertas del estadio para que los aficionados pudiesen transmitir su gratitud a Pep Guardiola. El técnico catalán se despidió del banquillo citizen el pasado fin de semana entre homenajes y reconocimientos a una etapa de éxito que, no hace demasiado, era impensable.“Gracias, señor Pep”, comenta otro aficionado, en la cuarentena. “Estos han sido los mejores diez años de mi vida, nunca pensé que vería algo así. Has hecho realidad mis sueños”, añade, y Guardiola se deshace en lágrimas. Un joven afirma que “los mejores años en la vida son cuando tienes veintitantos… Me he pasado mis veintitodos siguiendo a tu City por todo el mundo. Significas todo para nosotros. Muchas gracias”. La reacción de Guardiola es agarrase a la silla y contener el llanto.Lee también“Hablamos de los títulos, los títulos —reflexiona Pep al final—, pero lo que te emociona es cuando ves a alguien hablar de padres e hijas juntos, de la hija que recuerda al padre que ya no está entre nosotros… Es de lo que va todo esto”.