Los senadores estadounidenses John Cornyn, republicano por Texas, y Jacky Rosen, demócrata por Nevada, presentaron una iniciativa bipartidista para combatir el robo y contrabando de combustible atribuido a organizaciones criminales en México, actividad que, afirmaron, se ha convertido en una fuente relevante de financiamiento para los cárteles y en un problema de seguridad regional.

La propuesta, denominada Stop Fueling Cartel Violence Act (“Ley para Detener el Suministro de Combustible a la Violencia de los Cárteles”), fue dada a conocer el miércoles y plantea obligar al Departamento de Defensa de EE.UU. a entregar al Congreso, en un plazo máximo de 180 días tras la eventual promulgación de la ley, un informe detallado sobre las acciones emprendidas para frenar el contrabando de hidrocarburos vinculado al crimen organizado transnacional.

De acuerdo con el texto de la iniciativa, el informe deberá incluir las actividades actuales del Departamento de Defensa para “impedir, interrumpir o debilitar” a las organizaciones involucradas directa o indirectamente en el robo, desvío o tráfico ilícito de hidrocarburos, así como recomendaciones para fortalecer las acciones contra estas redes.

Entre las medidas planteadas figuran el fortalecimiento de capacidades de fuerzas de seguridad en países aliados, el intercambio de información con agencias civiles estadounidenses dedicadas al combate al crimen organizado, la identificación de nodos clave en las operaciones de estas redes y otras acciones “no cinéticas”, es decir, sin uso directo de fuerza militar.