Álex AragonésBarcelona 28/05/2026 14:43 Actualizado a 28/05/2026 16:06 Lo que iba a ser un trámite más en el camino de Sinner para aspirar a levantar el Roland Garros, el calor abrasador de París acabó por pasar factura al tenista italiano, eliminado este miércoles en segunda ronda tras sufrir un golpe de calor en un partido que estuvo cerca de ganar antes de sufrir un cuadro de vómitos y calambres.Sinner dio el susto en la tercera manga cuando iba por delante en el marcador y estaba a un juego de culminar el triunfo ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo. El número uno del mundo iba ganando 5-1, pero su rival aprovechó el malestar de Sinner para reducir distancias hasta el 5-4. En este tramo, el italiano fue incapaz de anotar ni un solo punto y acabó marchándose al vestuario cuando perdía 40-0, después de sufrir un golpe de calor que le provocó vómitos.Al regresar de los vestuarios, con signos evidentes de molestias y una bolsa de hielo, Sinner cedió la tercera manga (7-5) y nuevamente se dirigió fuera de la pista para intentar recuperarse de las molestias y el calor abrasador.Ya en el cuarto set, el tenista intentó entonarse pese a la rigidez de sus movimientos. Mientras, Cerúndolo aprovechó la ocasión para empatar el partido, al ganar la manga (1-6) ,y forzar el quinto set tras tres horas de partido.El argentino siguió a lo suyo, mientras que Sinner aguantaba como podía en la pista. Sin sorpresas en el terreno de juego, la mirada ya estaba en el marcador al confirmarse la eliminación del italiano, que llevaba 30 triunfos consecutivos desde que perdió en Doha los cuartos de final del ATP 500. Era el claro favorito para llevarse el Grand Slam ante la ausencia de Carlos Alcaraz. Entre ambos habían ganado los nueve últimos grandes torneos. Sin ellos en París, ahora todas las miradas se centran en Novak Djokovic.Sinner sufrió mareos y calambres en Melbourne y RomaEl número uno del ranking ATP ya había sufrido semanas atrás un cuadro de mareos, calambres y vómitos en el Masters 1000 de Roma, durante las semifinales ante Daniil Medvedev. El italiano logró sobreponerse en el encuentro, que acabó suspendiéndose por la lluvia. Estos problemas físicos también aparecieron en enero de este año en el Open de Australia. Allí fue capaz de resistir al sol más feroz de Melbourne, pero esta vez no ha sido posible desde París.