La saturación de investigaciones y causas judiciales agobian al gobierno de Pedro Sánchez y suman, este jueves, el inicio del juicio al hermano del presidente, David Sánchez, acusado de haber sido presuntamente contratado a dedo para un cargo público en Badajoz, la ciudad más poblada de la región de Extremadura.En 2017, cuando Pedro Sánchez aún no se había convertido en jefe del gobierno de España, su hermano, que es músico y estaba desocupado, asumió en la Diputación de Badajoz como jefe de la oficina de artes escénicas y coordinador de actividades de los conservatorios provinciales, un cargo que, según la acusación, fue creado a medida de David Sánchez.Los cargos en su contra son tráfico de influencias y prevaricación.Minutos antes de la diez de la mañana de este jueves, el hermano del presidente ingresó a la Audiencia de Badajoz por la puerta trasera. Su declaración está prevista para inicios de junio.Piden para él una condena de tres años de prisión.En febrero del año pasado David Sánchez presentó su renuncia al cargo luego de que el Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz iniciara a investigarlo a partir de una denuncia de Manos Limpias, la organización ultra derechista que también inició la causa contra la esposa de Pedro Sánchez, Begoña Gómez, por sospechas de haber sacado provecho personal del cargo de su marido.Junto a David Sánchez serán enjuiciados el ex presidente de la Diputación de Badajoz y ex secretario general del PSOE de Extremadura, Miguel Angel Gallardo, y otras diez personas.El Partido Popular (PP) y Vox integran la acusación popular.Desacreditar investigacionesEl juicio al hermano del jefe del gobierno arranca un día después de que la Guardia Civil permaneciera durante casi 12 horas en las oficinas madrileñas de la sede nacional del PSOE que lidera Pedro Sánchez.A pedido de un juez de la Audiencia Nacional, los agentes de la Unidad Central Operativa recabaron información sobre los libros contables del Partido Socialista de 2024 y 2025 y copias de las casillas de correo electrónico corporativas del ex secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, y de la actual gerenta del partido, Ana María Fuentes.El juez Santiago Pedraz investiga un entramado que habría sido organizado por Santos Cerdán para desacreditar investigaciones contra el PSOE o contra el gobierno de Pedro Sánchez y desprestigiar a jueces, a fiscales y a policías que fueran parte de los operativos.Cerdán, que está involucrado en otra causa por corrupción en la adjudicación de obra pública, habría utilizando fondos del partido, disfrazados de facturas falsas, para evitar investigaciones que puedan afectar al PSOE y al gobierno.Según el juez, el operativo de desprestigio de los investigadores habría invertido unos 200 mil euros y habría comenzado en 2024, cuando Pedro Sánchez anunció que se tomaba cinco días para decidir si seguía o no al frente del gobierno de España, luego de saber que su esposa estaba siendo investigada.Begoña Gómez tendrá que presentarse ante el juez el 9 de junio.Sánchez se blinda“Respetemos a la Justicia, colaboración con la Justicia y el compromiso, por supuesto, del Partido Socialista en que si hay comportamientos irregulares nuevos, pues actuaremos con la misma contundencia con la que hemos actuado antes”, dijo el presidente Sánchez el miércoles desde Roma, luego de reunirse en una audiencia privada con el papa León XIV.En un salón coqueto de la embajada de España en Italia, Pedro Sánchez reiteró que no va a adelantar las elecciones nacionales que deberían celebrarse el año que viene.“Creo que ninguna de estas investigaciones, y ya veremos en qué acaban, impugnan en absoluto lo que están haciendo el gobierno de España y las fuerzas progresistas en favor de los avances sociales y económicos, y las transformaciones que venimos registrando desde hace ocho años a esta parte”, afirmó.En Italia, el jefe del gobierno volvió a respaldar al ex presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, sospechado de utilizar sus influencias para cobrar comisiones ilícitas y blanquear dinero proveniente de una trama ilegal con ramificaciones en Venezuela y otros países.“No hay motivo para cambiar de parecer”, dijo Sánchez.“Lo vuelvo a reafirmar. Desde luego toda la colaboración con la Justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia del (ex) presidente Zapatero y todo mi apoyo al (ex) presidente Zapatero”, agregó.No a la moción de censura, por ahoraEn Madrid, sin embargo, la política doméstica era este jueves una olla a presión.Ninguno de los socios del gobierno de coalición progresista está dispuesto, por ahora, a apoyar la moción de censura que podría presentar el PP y que sólo apoyaría abiertamente Vox.Sin embargo, algunos de los partidos que avalaron la reelección de Sánchez en 2023 le piden que llame a elecciones lo antes posible.“El interés general demanda la convocatoria electoral”, insistía este jueves el presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Aitor Esteban.“La legislatura ha llegado a su fin”, sentenció el líder del PNV, la fuerza vasca que, junto a los independentistas catalanes y otros partidos, sostiene al líder del PSOE en el poder.“Estamos en una situación agónica. No queda más remedio que darle la palabra a los españoles de forma inmediata. No podemos más”, había dicho el miércoles en los pasillos del Congreso el líder de la oposición y presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.Desde su partido apuestan al desgaste en el que, según ellos, se desangrará el Partido Socialista.“Faltan los votos, sobran los motivos”, dijo este jueves Cuca Gamarra, vice secretaria de Regeneración Institucional del PP, en alusión a los cuatro votos favorables que su partido necesitaría para reunir la mitad más uno de los apoyos parlamentarios con los que una moción de censura desalojaría a Pedro Sánchez del Palacio de la Moncloa.