El Ayuntamiento de Madrid acaba de aprobar la entrega de 19 parcelas al Gobierno regional, que serán destinadas a abrir allí residencias de mayores. Todas serán construidas dentro del plan 40-40, con el que el Gobierno de Ayuso ha prometido 8.000 plazas (sumando también centros de día) a través de la privatización de parte de este servicio.
El plan, presentado por Isabel Díaz Ayuso hace un mes, fue rechazado de plano por la oposición, debido a que contempla que el 60% de las plazas que puedan ser privadas. Cada una de ellas se ofrecerá “con acceso a través de la prestación económica conocida como cheque servicio, que ofrece el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia”, explicó en su presentación el Gobierno regional.
Algunos municipios gobernados por el PSOE se han negado a ceder terrenos para este fin a la Comunidad salvo que les aseguren que lo que se levantará allí sean residencias 100% públicas. Para el Gobierno de Almeida, sin embargo, el sistema de gestión no es problema y la vicealcaldesa ha confirmado este jueves que se ceden sin coste y luego será la Consejería de Familia quien decida el modelo.
En su día, Ayuso defendió este modelo de privatizaciones para ampliar así “la oferta asistencial sin cargar todo el peso sobre el contribuyente, porque no podríamos construir tantos hospitales, reformar tantas obras y seguir creciendo a la velocidad que requiere una región como la nuestra.







