Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 28 may 2026 - 07:07Con este nuevo trabajo, Nil Moliner se convierte en ese conductor de sentimientos que consigue que sientas la luz en ti. Eso es Nexo, el espacio donde las emociones, simplemente, se viven.¿Por qué Nexo y esa necesidad de conexión?Nexo para mí es, en resumen, lo que une una canción de una emoción, eso es lo primero que se me viene a la cabeza, pero después hay muchas cosas detrás. Nexo es ese momento en el que estoy en la tarima y conecto con mi público, es ese momento que te pones la canción cuando más lo necesitas, ese momento, como te digo, que la canción le pone palabras a eso que te pasa.En él tira de ese rock español de los 2000.Ha sido un disco que he podido escribir con mucha calma durante dos años y con el que me lo he pasado muy bien haciéndolo. Y cuando empecé a hacer canciones, maquetas, tranquilo, de repente me salía esa garra otra vez, esas guitarras, pedía distorsión a las guitarras. Es un disco que ha bebido mucho de mis influencias cuando era adolescente, que eran todas esas guitarras del de los 2000. Así que me he permitido jugar y me he permitido experimentar otra vez con ese Nil de 12 años encerrado en la habitación tocando la guitarra. Así que también ha sido ha sido un viaje temporal superbonito."Me he permitido jugar y experimentar otra vez con ese Nil de 12 años encerrado en la habitación tocando la guitarra. Ha sido un viaje temporal superbonito"¿Tiene mucho que ver con la nostalgia casi inevitable que sentimos cuando llegamos a una edad?Ha sido orgánico, nada meditado. Al final estás en el estudio haciendo canciones, componiendo, y, de repente, te encontrabas con que le estabas dando más volumen de lo normal a las guitarras. Y, cuando escuchas la canción en perspectiva, dices: 'hostia, esto me está sonando a El Canto del Loco'. Y es algo que me ha hecho muy feliz, porque ha sido casi sin querer, pero que estaba guardado en un rincón.¿Se puede disfrutar del trayecto en estos tiempos?Bueno, más que si se puede, yo creo que se debe disfrutar de eso. Al final estamos creando, y para crear no tiene que haber nada impuesto. Si no disfrutas el proceso de creación, ¿a qué nos estamos dedicando? Yo he disfrutado mucho del proceso. Sí que es verdad que, a veces, hay presiones de la discográfica, de los propios timings de la vida, pero, por suerte, he tenido mucho tiempo para hacer este disco, lo he coescrito con mucha gente, cosa que antes no había hecho, y ha sido algo maravilloso poder divertirme de esta manera distinta a como lo había hecho hasta la fecha."La música me ha salvado la vida en muchos casos"Y supongo que también está el miedo por la propia forma de consumir música.Te digo una cosa: el público, al final, está ahí, tampoco me ha insistido, me ha respetado la espera y ahora está conmigo a tope otra vez, y es algo que se agradece muchísimo. Yo siempre digo que estoy aquí gracias a mi público y a la gente que me escucha. La gente que me sigue es superrespetuosa y te anima y te apoya en todo lo que haga falta.En este en este disco, Nil, reflexiona sobre los malos momentos. En su caso, hace un año sufrió una parálisis facial.La parálisis facial no fue nada, fue algo muy pasajero que sucedió después de mucho curro y algunas cosas personales, y salió por ahí, pero sin más. Al final me recuperé superpronto, no me influyó en nada porque justo tenía un parón, o sea que que superbien."La parálisis facial no fue nada, fue algo muy pasajero que sucedió después de mucho curro y algunas cosas personales, y salió por ahí, pero sin más. Al final me recuperé superpronto"Y, eso, ¿cómo se traslada al arte?Bueno, vivimos de eso. Al final, a mí me encanta escribir sobre cosas que me pasan. ¿Que pasas por un mal momento? Pues escribes algo, le envías un WhatsApp a alguien o te grabas cuatro melodías para salir un poco de esa sensación. A mí la música siempre me ha rescatado mucho, me ha salvado la vida en muchos casos. Es algo que le agradezco mucho a la música y a esa manera de de canalizar esos sentimientos, tanto buenos como malos, y es algo maravilloso y a lo que estoy superagradecido.Algo que, visto lo visto, sabe trasladar a quienes le escuchan.Es que yo también soy oyente. Entonces, sé lo que se siente y lo vivo en primera persona también. El ejercicio es, a veces, imaginarte que eres la persona que está creando eso. Eso es más difícil. Pero sí, es que la música es maravillosa, es increíble.Sería insensato ponerme líneas rojas. Cuantas más líneas cruce, más riqueza, ¿no? Cruzar las líneas es lo que me hace feliz. Si hay géneros que no me he atrevido a tocar aún es porque no tengo la capacidad de hacerlo"Sigue siendo algo así como el artista del buen rollo. ¿Y si tiene un mal día?(Ríe) No, a ver, no hay nada impuesto en el escenario ni en mi carrera, al menos eso creo. Me gusta mucho reírme de la vida, hacer el payaso y pasármelo bien. Así que, obviamente con mis momentos absolutamente de mierda, como todo el mundo, sí que creo que ese es el hilo conductor de mi vida. No hago música para ser el tío optimista, para nada, yo hago música como me sale, y si a la gente le transmite eso, yo y feliz y encantado, pero no es mi objetivo. Pero sí que afronto la vida de una manera bastante divertida.Quizá se deba a que siempre se ha atrevido con distintos géneros. ¿No se pone líneas rojas?No, sería insensato hacer eso. Cuantas más líneas cruce, más riqueza, ¿no? Cruzar las líneas es lo que me hace feliz. Estar en el estudio y, de repente, hacer una cumbia después de venir de hacer un rock and roll, un pop megaclásico, una balada folk o un son cubano. Eso para mí es la magia. Y si hay géneros que no me he atrevido a tocar aún es porque no tengo la capacidad de hacerlo. Pero me gustaría hacer un disco con una canción de cada de cada género y con un productor de cada género, y aprender. Sería increíble."Yo hago conciertos para mis fans, obviamente, pero también para esa persona que acompaña a la persona que me escucha y que no sabe muy bien quién soy. Quiero que esa persona salga del concierto pensando en querer volver"Y si no sale la inspiración, ¿dónde la busca?Yo soy muy consciente de que lo nuestro es un oficio y de que, para encontrar la canción, se tiene que picar piedra. Hay veces que sucede que sale una canción de la nada y dices: 'hostia, qué lujazo', pero hay canciones que necesitan madurar y que necesitan su tiempo y, por eso, tienes que picar piedra, enfrentarte cada día a la guitarra, al estudio, a escribir, a buscar notas... Y para eso se necesita paciencia.Sabes cuándo una canción va a pegar, es buena, digamos, para que se quede en el repertorio, ¿sabes?No. Sé cuándo una canción me hace vibrar en el estudio, pero eso no quiere decir nada porque después, quizá, no se resume en números. Tampoco yo soy muy fan de decir: 'esto va a funcionar o no', porque la industria avanza de una manera que hace que lo que hayas dicho sea mentira."Yo tengo un momento grabado en mi en mi cabeza, de unas colonias de cuando iba a quinto de primaria o así, y existe una foto de una fiesta de pijamas y yo tocando la guitarra. Esa foto me transmite una movida muy guapa"Hablando de números, ¿corren el riesgo los artistas de dejarse arrastrar por la necesidad de llegar al éxito, sea de venta de discos o de entradas?Sometidos al riesgo estamos todo el rato, yo y todo el mundo. Pero al final es como tú quieras actuar en base a eso. Para mí lo principal es emocionarme en el estudio con los productores y en directo, hacer conciertos increíbles con mi banda, estén viéndonos 10, 100 o 15.000 personas, eso me da igual. Para mí eso es la clave. Así que me dejo arrastrar, sí, pero para ese momento de vivirlo en directo (ríe).Un directo al que muchos ponen el adjetivo de épico. ¿Está de acuerdo?Yo no me pongo adjetivos (ríe). Yo que sé, me gusta mucho la epicidad y, para mí, un concierto tiene que tener mucha sorpresa, mucha montaña rusa. Yo hago conciertos para mis fans, obviamente, pero también para esa persona que acompaña a la persona que me escucha y que no me conoce, que igual conoce algún tema que ha escuchado por ahí, pero pero no sabe muy bien quién soy. Quiero que esa persona salga del concierto pensando en querer volver. Así que para que esa persona quiera volver le tienes que dar un poco de epicidad, ¿no?"Me vine a vivir a Madrid hace dos años y me volví a Barcelona, porque creo que eso es lo que me hace estar con los pies en el suelo, que para mí es lo más importante"Precisamente, esa conexión le da sentido al disco. ¿Por qué unos artistas la consiguen y otros no?Si supiera por qué unos sí y otros no, yo tendría la clave. No tengo ni idea, yo puedo hablar de lo que para mí es muy importante. Yo tengo un momento grabado en mi cabeza, de unas colonias de cuando iba a 5º de Primaria. Existe una foto de una fiesta de pijamas y yo tocando la guitarra. Esa foto me transmite una movida muy guapa, que es lo que me obsesiona ahora de los conciertos: ese ritual antes de ir a dormir, dejamos la vida en pausa y estamos aquí conectados. Para mí eso es Nexo también, esa conexión en la que ahora más que nunca no me siento el protagonista, sino un canal por donde pasa la canción y llega a la gente. Porque ves a la gente cuando tocas Tu cuerpo en braille, Me acuerdo de ti, Libertad... y ves las historias, ves el verano, ves la pareja que se ha casado con tu tema, ves la familia, y tú eres un segundo plato, tú no eres importante, la canción es la importante. Y eso mola, porque te quita peso y porque lo disfrutas más, porque pasas a ser un espectador de eso.Cantautor. Barcelona. 33 años.Nil Moliner empezó su carrera con 13 años, como cantante y guitarrista de la banda de pop-rock catalán CyBee. A los 15 empezó a tocar versiones de otros artistas como Pereza, Dani Martín, Fito & Fitipaldis o M-Clan. En 2020 lanzó su álbum debut, 'Bailando en la batalla', al que han seguido tres más.¿Cómo se lleva con la fama?Bien. Igual notas el cambio en la parte más personal, cuando vas a un restaurante y la gente te conoce, pero mira, me vine a vivir a Madrid hace dos años y me volví a Barcelona, porque creo que eso es lo que me hace estar con los pies en el suelo, que para mí es lo más importante. De esta forma lo disfruto mucho, ya tengo mis mis vicios, mis mecanismos, mi quedada con los amigos y amigas cuando vuelvo de gira, ver a mis padres y a mi hermana... Hay cosas muy sagradas que ojalá pueda conservar toda la vida, porque son las que me hacen estar en un equilibrio en el que me siento a gusto.Conforme a los criterios deDaniel MateoPeriodista cultural '20minutos'Daniel Mateo es redactor en 20MINUTOS desde 2006. Actualmente se especializa en Cultura y Estilos de vida, y ha trabajado en Deportes.