Ángel Simón ha decidido revolucionar el consejo de administración de Indra de cara a la próxima junta general de accionistas. Según distintas fuentes próximas a la compañía, el nuevo presidente de la empresa nacional de defensa va a proponer una reducción del número de consejeros, lo que dará más poder a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), controlada por el Gobierno. Una maniobra para evitar un caso como el vivido este año con los hermanos Escribano, que desafiaron a Moncloa por el poder en el grupo.

Para ello, Simón ha encargado un informe a EY cuyo objetivo, en principio, es valorar el peso del género femenino en el consejo de administración. Es decir, para saber si la compañía cumple con la recomendación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que aconseja que las mujeres no tengan una representación inferior al 40%. Algo para lo que, a priori, no haría falta más que sumar y dividir entre los actuales miembros del órgano de gobierno, pero que el nuevo presidente quiere que lleve el sello de una 'big four' para ir un poco más allá.

Según estas fuentes, en realidad, Simón pretende que la junta general apruebe la reducción del número actual de consejeros, que pasará de 16 a 14. Actualmente, el consejo está formado por 14 miembros tras la dimisión en mayo de Javier Escribano y la designación fallida el pasado otoño de Mónica Espinosa, cuyo nombramiento tuvo que ser cancelado por el veto de Endesa por conflicto de interés. La compañía ha estado trabajando en los últimos meses con un 'head hunter' para buscar una sustituta a Espinosa y la idea era nombrarla el próximo 29 de junio.