Santander (EFE).- SEO/BirdLife lleva 29 años tratando de conservar, en el entorno de la bahía de Santander, al charrán común, un ave marina incluida como especie casi amenazada, de la que este miércoles se han visto crías y hasta 51 parejas en los últimos años y que conforma la colonia más importante de la especie en España.
Junto con un grupo de periodistas, el delegado de SEO/BirdLife en Cantabria, Felipe González, ha recorrido hoy parte de las marismas de Astillero, donde han nacido esos nuevos ejemplares de charrán común, un ave marina migratoria que recaló en Cantabria por primera vez en 1989.
Esta ave habita entre mediados de abril y finales de julio en colonias, en tres zonas de la bahía de Santander: Las Marismas Negras, la isla de la Torre y la dársena de Raos.
Y Felipe González ha reiterado que ese grupo que conforma esas aves en la bahía de Santander -entre los municipios de Santander y Astillero- es único en España.
Los charranes llegaron a Cantabria hace 38 años haciendo un nido en el barco Carolina G, un carguero de bandera panameña apresado por contrabando de tabaco y que permaneció fondeado durante años en la dársena de Raos, hasta que finalmente se hundió.











