La Conselleria de Sanidad derivó en los años 2024 y 2025 más de 270 millones de euros a hospitales y clínicas privadas a través del plan de choque para acabar con las listas de espera en asistencia quirúrgica y de actividades no concertadas, entre las que destacan pruebas diagnósticas, diálisis, salud mental o radioterapia. Los grupos sanitarios más beneficiados por este cada vez mayor negocio son Vithas (46,2 millones), Hospital Clínica Benidorm —dirigido por el hermano del conseller Mariano Gómez— (25,3 millones), Diaverum Servicios Renales (23,7 millones), Quirón Salud (22,6 millones), Neural (21 millones), ITA Salud Mental (19,7 millones), Grupo Imed (18,2 millones), Baxter (15,8 millones), Instituto Valenciano de Oncología (10,8 millones), Ribera Salud (10,4 millones) y Asisa (8,8 millones).
Según las respuestas del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, a una pregunta parlamentaria de la diputada del PSPV-PSOE Yaissel Sánchez, estas derivaciones y el plan de choque están amparados por un decreto de 1997 y otro de 2021, aprobado con el anterior gobierno de izquierdas, para reducir las listas de espera quirúrgicas y atender la demanda derivada del incremento de población tras la recuperación para el sistema público de los departamentos de Dénia y Manises. “En 2024 y 2025, la población asignada a los departamentos de salud de gestión directa de la Comunitat Valenciana ha crecido en 600.000 personas”, señala la respuesta. Es decir, que por la organización actual y el crecimiento de población, para la Conselleria de Sanidad resulta imperativo recurrir a clínicas y hospitales privados para mejorar el servicio.








