Guerra en Oriente Pr�ximoParte del ala dura del r�gimen iran� se niega a negociar el fin de la guerra, al considerarla una traici�n al difunto l�der supremoSimpatizantes del r�gimen sostienen banderas de Ir�n e im�genes del ayatol� Mojtaba Jamenei en Teher�n, el domingo.Lara Villal�n EstambulActualizado Jueves,
mayo
01:52Desde hace semanas, medios iran�es se congratulan de las haza�as del r�gimen durante la guerra contra Estados Unidos e Israel. La Rep�blica Isl�mica no s�lo ha sobrevivido a la ofensiva militar, sino que tambi�n mantiene gran parte de su arsenal b�lico y tiene en su mano la llave de Ormuz, la v�a mar�tima cuyo bloqueo ha provocado la mayor disrupci�n energ�tica de la historia. Tras a�os resistiendo a las exigencias estadounidenses de reducir su programa nuclear y limitar el desarrollo de misiles, ha logrado hacer frente a dos guerras iniciadas por sus enemigos, pese a los ataques continuos que han descabezado la c�pula del r�gimen.Una vez se calmen las aguas, Ir�n tendr� que hacer frente a una poblaci�n exhausta tras la represi�n de las protestas del pasado enero, los bombardeos y una econom�a devastada. Sin embargo, las autoridades creen que Ir�n ha ganado la guerra -o al menos no la ha perdido- y se encuentra en una posici�n de lograr un acuerdo mejor que cualquiera de los que se plante� antes del conflicto, con el posible desbloqueo de activos congelados, levantamiento de sanciones y comercio de petr�leo. Con todo, parte del ala dura del r�gimen est� descontenta con los pasos que se han dado para lograr el fin permanente del conflicto. Conocidos como los "superrevolucionarios" por su postura intransigente, varios funcionarios rechazan el di�logo con Washington y abogan por continuar con las tensiones, aunque suponga reanudar la guerra, ya que consideran que Teher�n tiene ventaja por su dominio sobre el Estrecho de Ormuz y su capacidad de sembrar el caos en el vecindario del Golfo.Algunos parlamentarios se opusieron al acuerdo de tregua y rechazan ahora tambi�n el borrador de memorando que est�n discutiendo Teher�n y Washington. "En lugar de diplom�ticos, enviad misiles a negociar con el diablo", declar� recientemente Ebrahim Rezaei, portavoz de la comisi�n de seguridad nacional parlamentaria. "�Acaso no hubo una guerra en medio de negociaciones anteriormente? �Quieren negociar de nuevo para que haya otra guerra y nuestro l�der tambi�n sea asesinado?", sugiri� el diputado Amirhossein Sabeti. La mayor�a de estas figuras son cercanas a Saaed Jalili, ex negociador nuclear y candidato a la Presidencia, que se opone a cualquier di�logo con Washington sobre la guerra o cualquier aspecto del programa at�mico o de misiles del pa�s, al considerarlo una traici�n al legado del difunto l�der supremo, Ali Jamenei. Jalili ha llegado incluso a intentar boicotear al actual presidente del Parlamento, Mohammed Bagher Qalibaf, por liderar las conversaciones con Estados Unidos. "Derribaremos sus casas [las de los negociadores] sobre sus cabezas porque est�n intentando crear una mesa de negociaciones humillante", declar� el diputado Mohammad Ali Naghd Ali, miembro de los superrevolucionarios. Por su parte, el peri�dico Kayhan remarcaba esta semana que el Estrecho de Ormuz es "el mayor punto fuerte de Ir�n" y "el tal�n de Aquiles del enemigo", por lo que no se puede "sacrificar" con un equipo negociador "carente de estrategia narrativo y lleno de pasividad", sum�ndose a las cr�ticas contra las negociaciones. El secretismo del di�logo con Washington -en el que est�n involucrados pa�ses de toda la regi�n- ha alimentado las sospechas por parte del ala dura del r�gimen de que el equipo negociador est�n haciendo concesiones secretas a puerta cerrada, lo que ha impulsado una campa�a contra la v�a diplom�tica en algunos medios de comunicaci�n del pa�s.En abril, el mismo grupo moviliz� a los Basij, la milicia paramilitar de la Guardia Revolucionaria, para marchar en las calles en protesta contra el alto el fuego pactado con Washington, que consideraron "un regalo para el enemigo".Pese al frente de Jalili, la influencia de los funcionarios que defienden una postura pragm�tica con Washington prevalece, tal y como se reflej� esta semana con la reelecci�n del negociador Qalibaf como presidente del Parlamento con una mayor�a abrumadora. Otra votaci�n parlamentaria sobre el equipo negociador mostr� un gran apoyo entre funcionarios al acercamiento diplom�tico con Estados Unidos, con 261 firmas a favor frente a una veintena en contra. S�lo siete miembros, todos vinculados al grupo de superrevolucionarios de Jalili, se negaron a firmar, al considerarlo una rendici�n ante el hist�rico adversario estadounidense. Pese a las tensiones internas, el r�gimen ha dado se�ales de querer dejar atr�s el estado de guerra y avanzar por la v�a diplom�tica, suavizando algunas medidas tomadas durante el conflicto, como las restricciones de internet, impuestas desde finales de febrero.












