Ciudad de México (EFE).- El acuerdo modernizado entre México y la Unión Europea (UE) abre a México una vía para diversificar su comercio, elevar el valor de sus exportaciones y reducir la vulnerabilidad frente a Estados Unidos, en medio de una revisión compleja del T-MEC que el Gobierno mexicano prevé difícil y que, según Banamex, podría prolongarse hasta 2028.

El economista Manuel Herrejón Suárez afirmó a EFE que el valor del pacto no está solo en vender más productos al bloque europeo, sino en disminuir la dependencia estructural de un solo mercado, en un momento de mayor presión arancelaria, subsidios industriales y tensiones entre las principales economías.

“México ya no puede darse el lujo de concentrar toda su estabilidad económica alrededor de un solo mercado, por poderoso que sea”, señaló Herrejón, quien consideró que el acuerdo con la UE llega como un “tanque de oxígeno” para una economía expuesta a las decisiones comerciales de Washington.

Fotografía de archivo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum (c), la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen (d), y el presidente del Consejo Europeo, António Costa (i), en el Palacio Nacional de Ciudad de México (México). EFE/ José Méndez