Imagen de archivo de un hacker enseñando la pantalla de un teléfono móvil (Canva)La directora del GCHQ Anne Keast-Butler ha advertido este miércoles en Bletchley Park, cerca de Londres, que la inteligencia artificial ya se usa como arma en una franja que roza la guerra tradicional y que el Reino Unido y sus aliados en Europa se mueven en “un espacio entre la paz y la guerra”.La jefa del ciberespionaje británico situó esa alerta en una presión sostenida de Rusia sobre Occidente. Dijo que Moscú intensificó su “actividad híbrida diaria” contra el Reino Unido y Europa, desde el lecho marino hasta el ciberespacio, mientras sus tropas “retroceden en el campo de batalla” y las bajas rusas en Ucrania se acercan a 500.000 desde la invasión de febrero de 2022.PUBLICIDADKeast-Butler ha sostenido que el riesgo de un error de cálculo está en su nivel más alto en sus tres décadas en seguridad nacional. Afirmó que Occidente puede perder la disputa en el ciberespacio frente a Rusia y otros adversarios si ciudadanos, empresas y gobiernos no tratan la ciberseguridad con una urgencia mucho mayor.La responsable del GCHQ acusó a Moscú de atacar de forma persistente la infraestructura crítica, los procesos democráticos, las cadenas de suministro y la confianza pública en Gran Bretaña y Europa. También dijo que Rusia roba tecnología y planifica sabotajes e intentos de asesinato. También desatacó que una de las prioridades de la agencia es proteger los datos y la energía que circulan por cables y oleoductos críticos en aguas británicas y cercanas. Explicó que esa tarea pasa por exponer las intenciones, los motivos y las capacidades submarinas rusas.PUBLICIDADCarl Öhman, investigador especialista en legado digital, explica que al morir perdemos todos los derechos sobre nuestros datos. Las empresas tecnológicas se convierten en las propietarias de nuestra huella digital, enfrentando el dilema de qué hacer con ella.Keast-Butler afirmó que los avances rápidos de la IA cambiaron “el terreno bajo nuestros pies” y dejaron una ventana cada vez más estrecha para que el Reino Unido y sus aliados sigan por delante de países como China, a la que describió como una potencia en ciencia y tecnología.La directora del GCHQ dijo que la agencia prepara un plan para integrar inteligencia artificial de vanguardia en la ciberdefensa “a velocidad de máquina”. Señaló que, si se usa de forma responsable, esa tecnología puede mejorar algoritmos, traducir idiomas extranjeros y encontrar información relevante con más rapidez.PUBLICIDADEl mensaje central de la jefa del espionaje británico fue directo: la inteligencia artificial ya forma parte de la confrontación entre potencias, Rusia multiplicó sus operaciones híbridas contra Europa y la consecuencia inmediata es una presión mayor sobre la defensa digital de los aliados. Por eso pidió un esfuerzo “desde las salas de juntas hasta los hogares” para volver la ciberseguridad “diez veces más urgente”.Además, remarcó el peso de las alianzas internacionales en un momento de tensión entre Londres y Washington por la política de “Estados Unidos primero” del presidente Donald Trump y su desprecio por aliados de larga data. Sostuvo que la cooperación de inteligencia entre el Reino Unido y Estados Unidos es “fundamental para la seguridad de ambas naciones”. El GCHQ, la agencia británica de inteligencia electrónica y cibernética, trabaja junto con el servicio de seguridad nacional MI5 y la agencia de inteligencia exterior MI6.PUBLICIDAD