Un museo de Illinois quedó envuelto en una situación tan extraña como inesperada después de recibir una multa de tránsito emitida en Nueva York relacionada con una réplica del famoso automóvil KITT, conocido mundialmente por la serie “El Auto Fantástico” (“Knight Rider”). Lo más desconcertante es que el vehículo señalado nunca salió de la exhibición donde permanece expuesto desde hace años.MIRA TAMBIÉN: Todo comenzó cuando el Volo Museum, ubicado cerca de Chicago, recibió una infracción por exceso de velocidad registrada en Brooklyn. La multa indicaba que un Pontiac Trans Am negro circulaba a 59 kilómetros por hora en una zona con límite de 40 km/h. El hecho ocurrió el 22 de abril y la sanción asciende a 50 dólares.Según ABC 7 New York, el problema surgió porque las cámaras captaron un automóvil prácticamente idéntico al legendario KITT de televisión, incluyendo la misma placa de California con la palabra “KNIGHT”; sin embargo, el museo insiste en que su réplica no está habilitada para circular y jamás abandonó Illinois.Las cámaras captaron un Pontiac Trans Am negro idéntico a KITT, con la misma matrícula “KNIGHT” utilizada por la réplica del museo. (Foto referencial: Philip FONG / AFP) Un historial de infracciones y placas clonadas en BrooklynLa situación se volvió aún más llamativa cuando descubrieron que esa misma matrícula aparece vinculada a otras infracciones pendientes en Nueva York desde finales de 2024. Hasta el momento, las autoridades no han explicado cómo la placa terminó asociada al museo.Jim Wojdyla, director de marketing del Volo Museum, reconoció que el caso los sorprendió por completo. Según explicó, todavía intentan entender cómo una infracción supuestamente cometida en Nueva York terminó conectada con un vehículo que permanece inmóvil en una exhibición. El museo ya solicitó una audiencia para disputar oficialmente la multa.Wojdyla también admitió sentir curiosidad por la identidad de la persona que conduce el misterioso automóvil en Nueva York. Según comentó, quieren saber si pertenece a otro museo o si se trata simplemente de “un fanático que construyó una réplica del famoso vehículo como proyecto personal”, ya que el auto captado en las imágenes luce casi igual al original de la televisión.Los responsables aseguran que el vehículo nunca salió de la exhibición y ni siquiera está registrado para circular. (Foto referencial: Philip FONG / AFP) El interés por KITT continúa vivo décadas después del final de “El Auto Fantástico”, serie protagonizada por David Hasselhoff entre 1982 y 1986. Univision señala que, aunque originalmente se fabricaron cerca de 20 vehículos para la producción, actualmente sobreviven muy pocos ejemplares auténticos y miles de fanáticos han creado réplicas alrededor del mundo. Lejos de molestarse, el museo decidió tomar el episodio con humor e incluso publicó en redes sociales que es “el hogar de KITT de Knight Rider, famoso por recibir una multa en Nueva York sin haber salido jamás de Illinois”.Por qué ‘El Auto Fantástico’ se convirtió en un fenómeno mundial en los 80Knight Rider se hizo un fenómeno en todo el mundo en la década delos 80 gracias a KITT, un coche con inteligencia artificial, funciones futuristas y un propio sentido del humor. La química entre elcoche parlante y el carismático Michael Knight (David Hasselhoff) cautivó al público.El otro pilar de su éxito fue adelantarse varias décadas a la tecnología que tenemos hoy. La conducción automática, las pantallas digitales y el asistente de voz resultaron fascinantes para la audiencia de la época. Al ser acompañado con música pegajosa, la serie se convirtió en un icono de la cultura pop.¡Mantente al tanto de los temas que importan en Estados Unidos 🇺🇸! Únete a nuestro canal de WhatsApp. 👉 Sé parte de nuestra comunidad. ¡Te esperamos!
Misterio con el “Auto Fantástico”: recibe multas por velocidad en Nueva York, pero el vehículo lleva años en un museo de Illinois
El Volo Museum recibió una infracción de tránsito en Brooklyn dirigida a su réplica de KITT, el legendario coche de la televisión, desatando una búsqueda para hallar al verdadero infractor.












