No fue una marcha cualquiera, ni la que esperaba el oficialismo. Morena, el partido en el Gobierno, ha convertido al Estado fronterizo de Chihuahua en el pivote de su contraofensiva, y a la gobernadora panista, Maru Campos, en la némesis con la que busca sacudirse el escándalo por las acusaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos en contra del gobernador morenista de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, con licencia y con dos de sus excolaboradores ya en manos de las autoridades de Estados Unidos. Con Sinaloa como telón de fondo, cientos de morenistas se congregaron la tarde de este sábado en el centro de la capital chihuahuense, para exigir la renuncia de la gobernadora por haber permitido la operación de la CIA en territorio mexicano.El partido oficialista convocó la marcha con cuatro días de anticipación y esperaba reunir al menos a 10.000 personas en lo que presumía como “la marcha más grande en la historia de Chihuahua”; incluso, uno de sus voceros, el diputado Arturo Ávila, llegó a decir en un programa de radio que iban a participar 200.000 personas. Pero al final se congregaron apenas unos cientos de manifestantes en la glorieta de Pancho Villa, de donde partió la marcha hacia el Palacio de Gobierno, encabezada por Ariadna Montiel, presidenta del partido; Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización; la senadora Andrea Chávez y el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, aspirantes a la gubernatura del estado, y una veintena de legisladores, líderes locales y nacionales. El mitin de este sábado responde, también, a la convocatoria que hizo la presidenta Claudia Sheinbaum a su partido, hace dos semanas, para movilizarse en defensa de la independencia y la soberanía nacional. Morena y sus voceros acusaron al Gobierno de Maru Campos de boicotear la movilización, improvisando fugas de agua y obras de reparación en avenidas, y alentando paros de choferes de camiones y tráileres en las carreteras de acceso a la capital. “Aparecen bloqueos carreteros en Juárez–Chihuahua. No quieren escuchar al pueblo porque le tienen miedo a su voz, y responden con presión e intimidación. Pero la transformación no se detiene con bloqueos", denunció la dirigente Ariadna Montiel.Además, legisladores de Morena evidenciaron en redes sociales la presencia de empleadas del DIF estatal en el aeropuerto de Chihuahua para manifestarse en contra de los dirigentes morenistas. A media tarde, cuando llegaron a la capital, la presidenta de Morena, Ariadna Montiel, y el secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, encontraron a decenas de personas gritándoles consignas, y tuvieron que ser escoltados por los pasillos de la terminal aérea hasta una camioneta, en medio del tumulto de quienes protestaban por su presencia en Chihuahua. “Andy”, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, fue el más repudiado por los manifestantes, identificados como panistas y simpatizantes de la gobernadora Maru Campos.El acto político, a las puertas del Palacio de Gobierno, inició hasta las 6 de la tarde, luego de los retrasos siempre justificados por el “sabotaje” del Gobierno estatal. La nueva presidenta nacional de Morena cerró el mitin con un discurso en el que nuevamente se quejó de los obstáculos puestos por los panistas, a quienes llamó conservadores y traidores de la Patria. Durante casi una hora, Montiel hizo un recuento detallado del caso iniciado el 19 de abril, fecha del desmantelamiento de un narco laboratorio en una operación en la que, según se supo días después, participaron dos agentes de la CIA, quienes murieron en un accidente de tránsito.“La gobernadora Maru Campos decidió dejar de ser gobernadora del estado y ceder el poder a agentes extranjeros. La gobernadora se negó a brindar seguridad y, por fuera de la ley, llamó a agentes de Estados Unidos a hacerle el trabajo. Esta traición no es de ahora, es una decisión del PAN, acompañada por el PRI, desde hace décadas; el PRIAN se ha dedicado a saquear y traicionar al país. Estamos aquí para quitarle la máscara a Acción Nacional y la gobernadora. Hay que recordar que la desgobernadora insiste en revivir la misma estrategia de Felipe Calderón”, dijo Montiel, ante cientos de morenistas que respondían con los gritos de “fuera Maru” y “Maru traidora”.Armada con los datos más recientes del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, dados a conocer esta semana en la conferencia matutina, la dirigente de Morena señaló a la Gobernadora por mantener a Chihuahua como el estado más violento, con 129 homicidios dolosos ocurridos en el mes de abril. La acusó de tener más viajes fuera del Estado que asistencias a las mesas de paz convocadas por el gabinete de Seguridad, apenas 11 en lo que va de su gestión. Denunció que ha gastado 4.000 millones de pesos en construir un complejo denominado “Torre Centinela” que, lejos de ofrecer seguridad a la ciudadanía, es usado para planear operaciones con injerencia extranjera. También la denunció por tener una casa de 31 millones de pesos, sin haber explicado su origen; por haber sido cómplice del exgobernador priista César Duarte; por permitir que sus funcionarios estén en campaña, en lugar de trabajar; por usar políticamente la Fiscalía del Estado, y por representar a una derecha “fascista, frívola y traidora”.“En Morena estamos del lado de la ley. Será juzgado quien tenga que ser juzgado, y eso incluye a la gobernadora de Chihuahua”, dijo, “ahora que los conservadores quieren poner a prueba la soberanía nacional, aquí está el pueblo de Chihuahua para defender a la patria a toda costa”. Montiel leyó la acusación mediante la cual se pedirá al Congreso de la Unión el juicio político de Maru Campos, por violar la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional. Y llamó a los asistentes a recabar firmas de apoyo a esta solicitud, que formalmente aún no se ha presentado.
Morena lanza desde Chihuahua su contraofensiva bajo el lema de la defensa de la soberanía
La cúpula del partido oficialista se ha congregado en el estado fronterizo gobernado por la panista Maru Campos para rechazar la injerencia extranjera













