A un año de las elecciones, Chihuahua y Sinaloa se convierten en el eje de la contienda política con Maru Campos y Rubén Rocha en el banquillo

Morena y la oposición han recurrido al expediente del juicio político en contra de gobernadores, en una guerra anticipada a un año de las elecciones de 2027. Sinaloa y Chihuahua, Estados que renovarán la gubernatura, son los ejes de una confrontación que, día a día, sube de tono. Rubén Rocha Moya y Maru Campos están en el centro de la polémica y sobre ambos pesan ya solicitudes de juicio político.

El Gobierno y Morena acusan a la gobernadora panista de Chihuahua de violar la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional al haber permitido la participación de agentes de la CIA en un operativo en la Sierra Tarahumara, el pasado 19 de abril. La oposición acusa al gobernador morenista de Sinaloa de tener vínculos con el narcotráfico y exige que sea entregado inmediatamente a Estados Unidos, acatando la solicitud de extradición hecha por un fiscal de Nueva York.

Morena ha anunciado movilizaciones para exigir que Maru Campos solicite licencia y se separe del cargo para ser investigada, un paso que ella se niega a dar. Exige su destitución y, el próximo sábado, hará una concentración en la capital de Chihuahua en defensa de la soberanía nacional. El PAN acudirá a la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, para denunciar delitos de lesa humanidad derivados de los supuestos nexos de gobernadores de Morena con el crimen organizado, mientras que el PRI ha pedido al Gobierno norteamericano que declare a Morena organización terrorista.