Efecto dominó. CCOO y UGT, junto a la confederación de AMPAS Confapa, convocarán una huelga educativa indefinida en la Comunidad de Madrid para el próximo inicio de curso, según ha adelantado El País. La región más rica de España y la que menos invierte en sus colegios e institutos sigue la senda de los docentes de las maestras de Infantil de la región, que suman un mes y medio de paro continuado, y de sus compañeros de la Comunitat Valenciana, que cuentan dos semanas ya.

“Venimos de un ciclo de movilizaciones en el tercer trimestre y pensábamos en una huelga para iniciar el curso, pero no en una indefinida”, admite Aída San Millán, secretaria general de la Federación de Enseñanza de CCOO. “Pero el contexto ha cambiado. Ha cambiado con lo que están haciendo las compañeras del 0-3, hay una sensación de que los trabajadores están cambiando su forma de ver las movilizaciones”, asegura. Tras unas semanas de trabajo previo CCOO hizo este martes una asamblea a la que acudieron 280 personas –“una cifra muy alta para este tipo de cosas”–, muchos de ellos en representación de las plantillas de sus centros. “Votaron unánimemente que huelga indefinida”, explica. Pues huelga indefinida.

Las reivindicaciones son similares a las que presentan profesores por todo el país y van en dos línas: las mejoras laborales y una inyección de recursos que mejore el sistema con carácter general. “Pedimos subida salarial (tenemos los salarios más bajos, o como poco por debajo de la media del país, pese a ser la región más rica); bajada de horas lectivas en Infantil y Primaria a las 23 (ahora son 25) y de Secundaria a 18 (desde las 20 actuales); bajadas de ratios de alumnado por clase, especialmente para la atención a la diversidad; inversión en infraestructuras (hay centros con goteras); y menos burocracia”, explica la primera parte Chema Pinto, responsable de Enseñanza Pública de UGT.