La batalla judicial que ha sacudido a la televisión española empieza a tener ya consecuencias directas en los despachos de Mediaset España. Apenas unos días después de que el Tribunal Supremo certificara que El rosco pertenece legalmente a la compañía holandesa MC&F Broadcasting Production and Distribution C.V., y no a ITV Studios, el grupo audiovisual ha dado el siguiente paso tras hacerse con sus derechos: desarrollar un nuevo concurso propio alrededor de la prueba más icónica de la historia reciente de la televisión en España. La confirmación ha llegado este martes, 27 de mayo, a través de una breve pero significativa comunicación de Mediaset España: “Mediaset España comienza a preparar un nuevo programa que incluirá El rosco como elemento final y principal”. Una frase escueta, pero suficiente para despejar definitivamente la gran incógnita que sobrevolaba el sector desde la histórica sentencia del Supremo que deja a Pasapalabra sin su tradicional prueba final. Porque hasta ahora existían dos posibles caminos sobre la mesa. El primero pasaba por integrar El rosco dentro de un formato internacional ya existente, replicando de algún modo el modelo que dio origen a Passaparola en Italia hace décadas. El segundo consistía en levantar desde cero un concurso completamente nuevo diseñado específicamente para desembocar en la célebre prueba final. Y será esta segunda vía la que finalmente parece que ejecutará Telecinco. Un concurso nuevo construido alrededor de El rosco El movimiento tiene una enorme carga estratégica para Mediaset. No se trata únicamente de recuperar una prueba televisiva histórica, sino de hacerse con el reto cultural que ha convertido a Pasapalarba en verdadero fenómeno de audiencias. La tensión del cronómetro, la rapidez mental, las palabras imposibles y el ya legendario “pasapalabra” acabaron trascendiendo al propio formato. Rosa, última concursante en completar 'El rosco'. (Antena 3) Por eso, la intención ahora es construir un gran concurso de tarde cuya identidad gire completamente alrededor de esa mecánica final. A diferencia de lo ocurrido en etapas anteriores, Mediaset sí posee ahora los derechos de explotación de El rosco, lo que le permite diseñar un formato propio sin depender de ITV Studios ni del armazón clásico de Pasapalabra. La hoja de ruta acaba de arrancar y todavía no existe, por el momento, ni productora adjudicada ni un diseño definitivo del programa. Pero dentro del grupo audiovisual ya se trabaja en el desarrollo de ese nuevo formato que aspira a convertirse en una de las grandes apuestas de la cadena para reforzar una franja estratégica históricamente muy debilitada desde la marcha de Pasapalabra a Antena 3, y gran colchón para sus informativos. Una sentencia que hace tambalear el panorama televisivo La decisión del Tribunal Supremo ha provocado un terremoto en el sector audiovisual. La resolución confirma que El rosco constituye una obra protegida por la propiedad intelectual y obliga de facto a Antena 3 a eliminar la prueba final de Pasapalabra, aunque conserve los derechos del concurso original. Eso deja a Atresmedia ante el enorme reto de reinventar el desenlace del formato más exitoso de sus tardes. Un cambio que podría alterar profundamente la dinámica de fidelización que el programa ha construido durante más de dos décadas. Mientras tanto, Mediaset mueve ficha con rapidez. En Fuencarral jamás olvidaron el impacto que supuso perder Pasapalabra en 2019. La caída de audiencia no solo afectó al concurso: terminó arrastrando también al access prime time y a los informativos de la cadena, debilitando una de las franjas históricamente más competitivas de Telecinco. Imagen de 'El tirón'. (Telecinco) El precedente fallido de El tirón No será la primera vez que Mediaset intente explotar televisivamente una mecánica similar. Cuando perdió Pasapalabra, el grupo reaccionó rápidamente lanzando El tirón, un concurso producido por Xanela que intentaba recoger parte de aquella esencia. Sin embargo, el formato apenas sobrevivió unos meses y nunca logró asentarse. La gran diferencia ahora es evidente: Telecinco ya no necesita sortear el vacío dejado por El rosco. Tiene directamente la prueba original sobre la mesa, y eso cambia completamente el escenario. Ahora está por ver si la cadena logra crear un formato a su altura, capaz de conectar con el público hasta el punto de conseguir cambiar los hábitos de consumo, ahora enraizados en despedir la tarde en Antena 3 de la mano de Pasapalabra. Dentro de la industria se interpreta esta operación como uno de los movimientos más importantes de los últimos años en la guerra televisiva entre Mediaset y Atresmedia. Porque, más allá de la batalla judicial, lo que realmente está en juego es el control de uno de los mecanismos de fidelización más poderosos que ha conocido nunca la televisión española. La batalla judicial que ha sacudido a la televisión española empieza a tener ya consecuencias directas en los despachos de Mediaset España. Apenas unos días después de que el Tribunal Supremo certificara que El rosco pertenece legalmente a la compañía holandesa MC&F Broadcasting Production and Distribution C.V., y no a ITV Studios, el grupo audiovisual ha dado el siguiente paso tras hacerse con sus derechos: desarrollar un nuevo concurso propio alrededor de la prueba más icónica de la historia reciente de la televisión en España.