La VanguardiaBarcelona 27/05/2026 14:40 Actualizado a 27/05/2026 15:02 Rafa Mir se sentará este jueves en el banquillo de los acusados. El futbolista del Sevilla, cedido actualmente en el Elche, se enfrenta a una petición de diez años y medio de prisión por presuntamente agredir sexualmente y lesionar a un joven, a la que había conocido en una discoteca y con la que luego se fue a su casa de la localidad valenciana de Bétera.Los hechos se remontan a la noche del 31 de agosto de 2024, cuando el jugador conoció junto a un amigo a dos chicas. La Fiscalía mantiene que tras el cierre de un local, se trasladaron a casa de Mir. Allí mantuvo, inicialmente, relaciones consentidas con una de ellas en la habitación. Pero la presunta agresión sexual ocurrió más tarde en la piscina, donde estaban dos amigos del futbolista -uno de ellos procesado-.El ministerio público argumenta que el jugador, al salir de su habitación, se aproximó a la otra chica que estaba sentada en una silla y la lanzó al agua. Allí la sometió a tocamientos sin su consentimiento y a una primera agresión sexual, según la Fiscalía, que sostiene que la joven salió de forma apresurada de la piscina con la intención de abandonar el lugar, llamando a su padre para que fuera a por ella.Una vez fuera del domicilio, la chica regresó a la casa para recoger el bolso que se olvidó. En ese momento, Mir presuntamente cometió otra agresión sexual en el cuarto de baño, añade el ministerio público, que también solicita la prohibición de aproximación y comunicación por tiempo de diez años respecto de la víctima. También piden la inhabilitación especial para toda profesión u oficio que implique contacto con menores por tiempo superior en ocho años, así como libertad vigilada por siete años, posterior a la pena privativa de libertad. Además, pide indemnizarla con 64.000 euros por las lesiones sufridas y los daños morales causados.En la causa también figura como acusado Pablo, un compañero de Mir por el que la Fiscalía pide tres años de prisión y el pago de una multa por agredir sexualmente a una segunda joven, a la que presuntamente hizo tocamientos hasta en tres ocasiones en la piscina pese a la negativa de ella.Mir estuvo dos días detenidoPor estos hechos, el futbolista, que por aquel entonces jugaba en el Valencia, pasó dos días detenido. Tras su puesta en libertad negó los cargos y alegó que las relaciones fueron consentidas, por lo que pidió que se respetase su presunción de inocencia.Casi un año más tarde, tanto el futbolista como su compañero fueron procesados por la jueza titular de la Plaza número 8 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Llíria por sendos delitos de agresión sexual, en el caso de Mir con acceso carnal y empleo de violencia.Su defensa indicó en un comunicado que debía respetarse la presunción de inocencia de Rafa Mir, y señaló que el proceso penal iba a servir “para esclarecer los hechos”. “Se evidenciará que la imputación no se sostiene”, dijo en ese momento. Ahora, el jugador se sentará en el banquillo de los acusados en el juicio, que se celebra en la Sección Cuarta de la Audiencia de Valencia.