Ferrari presentó el lunes el Luce, su primer coche totalmente eléctrico. El vehículo de cinco plazas representa una de las mayores apuestas de la historia de la empresa italiana, y llega en medio de una serie de objetivos incumplidos y costosas promesas de los fabricantes de automóviles de lujo de pasarse a lo eléctrico.Con el Luce, los ingenieros de Ferrari consideran haber desarrollado un deportivo capaz de tomar curvas a gran velocidad a pesar de estar lastrado por más de media tonelada de celdas de batería y circuitos eléctricos atornillados al chasis.Pero, ¿los ultrarricos se gastarán más de medio millón de dólares en un Ferrari eléctrico que no tiene ni el aspecto clásico ni el característico rugido del motor?“Ha sido una gran inversión desde el punto de vista de Ferrari en un producto del que, de momento, no se sabe con certeza cuál es su mercado —Angus MacKenzie, jefe de la oficina internacional de MotorTrend—. Están nerviosos, sería justo decirlo”.

El primer coche totalmente eléctrico de Ferrari, el Luce, el 25 de mayo de 2026, tras la presentación del modelo. (Ferrari/Reuters)

Los inversores parecían recelosos. Las acciones de Ferrari cayeron 6 por ciento en Milán en las primeras operaciones del martes. Los entusiastas de los coches se han enzarzado en un intenso debate en foros de internet sobre los pros y los contras del diseño.La historia de Luce (pronunciado lú-che, “luz” en italiano) es poco común dentro de los casi 80 años de historia del negocio de coches de calle de Ferrari. La empresa se asoció con LoveFrom —la agencia fundada en 2019 por Jony Ive, antiguo jefe de diseño de Apple, y el diseñador industrial Marc Newson— para desarrollar el chasis de cristal y aluminio pulido del Luce, capaz de alcanzar casi 322 kilómetros por hora.John Elkann, presidente de Ferrari y descendiente de la dinastía automovilística de la familia Agnelli, se puso en contacto con Ive y LoveFrom poco después de que la empresa de diseño abriera sus puertas, con la esperanza de colaborar en algún proyecto. Sus esfuerzos comenzaron hace cinco años, más o menos, cuando Benedetto Vigna, el nuevo director ejecutivo elegido por Elkann, empezó a trabajar en Ferrari.Vigna, un físico que pasó décadas en el fabricante de chips STMicroelectronics, ha sido vinculado, según algunos analistas, al éxito de Luce y al impulso más amplio de Ferrari hacia la electrificación, según algunos analistas. El lunes, en una entrevista, rechazó esa idea, pero reconoció que la llegada de Luce anunciaba una nueva era para Ferrari.“Hay momentos de salto, y yo tengo la suerte de estar viviendo uno ahora”, dijo Vigna antes de una ceremonia de presentación en las afueras de Roma con algunos de los clientes VIP de la empresa.Se sentía confiado de que la noche iría bien. A lo largo del día, su teléfono estuvo a reventar. “Más de 20 mensajes de clientes”, compartió Vigna y sacudió la cabeza con una sonrisa mientras miraba su teléfono inteligente.“Mira, esta es otra”, dijo, mostrando una foto que alguien le había enviado. Era la imagen de un deportivo rojo cereza con el logotipo del Cavallino Rampante de Ferrari en el capó. Pero no era el Luce.El nivel de expectación, pensaba, era una buena señal. Pero la verdadera prueba llegará esta semana cuando Ferrari empiece oficialmente a aceptar pedidos de un coche que costará 550 mil euros en Italia. El precio en Estados Unidos aún no se ha determinado.