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El aumento de temperaturas está ampliando las áreas favorables para los mosquitos que trasmiten chikungunya. Así lo establece un estudio publicado la revista Frontiers in Cellular and Infection Microbiology. La investigación, basada en modelos climáticos y ecológicos de alta precisión, concluye que el aumento de las temperaturas y los cambios en los patrones de lluvia están creando condiciones cada vez más favorables para los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus, que se sabe que son los principales transmisores de la enfermedad.
Antes de continuar, vale la pena recordar que el chikunguña es una infección viral transmitida por picaduras de mosquito que suele provocar fiebre alta, dolores musculares y fuertes molestias articulares. En algunos pacientes, el dolor puede persistir durante meses o incluso años. Aunque históricamente el virus se concentraba en regiones tropicales, los investigadores señalan que la expansión geográfica de sus vectores está modificando ese panorama.
Para analizar este fenómeno, los científicos recopilaron más de 70.000 registros globales de presencia de mosquitos y casos de chikunguña. Luego combinaron esa información con 19 variables climáticas, como temperatura, lluvias, estacionalidad y elevación, además de 16 escenarios climáticos futuros desarrollados bajo el marco CMIP6, utilizado internacionalmente para estudiar los efectos del cambio climático. A diferencia de otros trabajos anteriores, este estudio utilizó un modelo jerárquico: primero proyectó dónde podrían vivir los mosquitos y después calculó el riesgo de transmisión del virus a partir de esa distribución.











