“Si hay comportamientos irregulares nuevos, actuaremos con la misma contundencia que hemos actuado antes”, ha garantizado Pedro Sánchez, este miércoles desde Roma, tras la reunión que ha mantenido con el papa León XIV al tiempo que agentes de la unidad central operativa (UCO) de la Guardia Civil han regresado a la sede del PSOE para requerir información sobre el caso de Leire Díez. Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha mantenido su confianza en Zapatero y ha rechazado de nuevo convocar elecciones: “No lo voy a hacer por interés partidista”.El jefe del Ejecutivo no ha querido “minusvalorar la gravedad de la investigación en curso” del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que ha llevado esta mañana a los agentes de la UCO de nuevo a la sede del PSOE, y ha mostrado su “total colaboración con la justicia”. Una posición que ha resaltado que es relevante, “porque antes sucedía todo lo contrario”, y ha recordado que el Partido Popular utilizó a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y a la justicia “para obstruir investigaciones judiciales”.Sánchez ha señalado que cuando estalló el caso de Leire Díez, hace más de un año, el PSOE ya actuó contra ella “inmediatamente”, expulsándola de la militancia del partido. “Ya veremos en qué acaban estas investigaciones”, ha alegado. Y ha subrayado su “compromiso firme”, como jefe del Ejecutivo y como secretario general del PSOE, de que “responderemos con la contundencia con la que siempre hemos respondido, en caso de que se conocieran nuevas informaciones al respecto”.Pedro Sánchez, durante la conferencia de prensa que ha protagonizado este miércoles en RomaFrancesco Fotia / ReutersEl presidente alega que las investigaciones judiciales en curso “no impugnan en absoluto” la acción del GobiernoPero Sánchez ha recalcado que todas estas investigaciones judiciales, a las que ha insistido en no restar gravedad, “no impugnan en absoluto” la labor del Gobierno y de las fuerzas progresistas a favor de los avances sociales y económicos en los últimos ocho años de mandato. “Y eso es lo que vamos a seguir haciendo de aquí al final de la legislatura”, ha asegurado, sin contemplar un adelanto electoral.El jefe del Ejecutivo se ha reunido este miércoles en el Vaticano con León XIV, en plena tormenta política por la imputación judicial del ex presidente Zapatero y las causas abiertas contra su mujer y su hermano, Begoña Gómez y David Sánchez, y mientras agentes de la Guardia Civil han regresado a la sede del PSOE en Ferraz, esta vez para requerir información sobre el caso de la ex militante Leire Díez. Se han producido además registros en inmuebles del ex secretario de organización Santos Cerdán y del veterano ex dirigente andaluz Gaspar Zarrías, y se ha imputado igualmente a la actual gerente de Ferraz, Ana Fuentes. La presión es máxima sobre el jefe del Ejecutivo, absoluta.Sánchez, que ha retrasado una media hora su comparecencia ante la prensa en Roma precisamente para informarse de lo que estaba sucediendo en ese mismo momento en la sede del PSOE en Ferraz, ha empezado por volver a respaldar a Zapatero una vez que se ha levantado el secreto del sumario tras la imputación del ex presidente. “Lo dije en las Cortes Generales y lo vuelvo a reafirmar hoy aquí. Toda la colaboración con la Justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia, y todo mi apoyo al presidente Zapatero”, ha reiterado, como ya hizo el pasado miércoles en el pleno del Congreso. “No hay motivos para cambiar esa posición”, ha asegurado. Al menos, “ahora mismo”.El presidente del Gobierno ha asegurado conocer por las preguntas que le ha hecho la prensa que el juez también ha imputado a la actual gerente del PSOE, Ana Fuentes, y ha puesto el foco, igualmente, en el que fuera adjunto a Santos Cerdán en la secretaría de organización de Ferraz, Juan Francisco Serrano –que todavía tiene asiento en la ejecutiva federal del partido-, y en quien fuera su propio jefe de gabinete en la sede del partido y después presidente de Correos, Juan Manuel Serrano. “No lo sabía”, ha admitido. “Ana María Fuentes es una mujer que ha llevado las cuentas del PSOE de manera escrupulosa”, sí ha subrayado.“Insisto, yo no resto importancia ni gravedad a la investigación que se está realizando. Pero con la misma claridad digo que en el momento en que surjan nuevas informaciones sobre cuestiones que afecten a actividades o actitudes irregulares, el PSOE actuará con contundencia, como siempre hemos hecho”, ha reiterado. “Hasta ahora, no tenemos mucha más información”, ha alegado.Y ha querido volver a poner el acento en que todas estas investigaciones judiciales “en nada impugna todos los logros que está alcanzando este país en momentos muy difíciles como los actuales y, por tanto, en esa tarea vamos a continuar”.“Hemos demostrado que somos un partido que no tiene nada que esconder, y que cuando tiene que actuar, actúa”, defiende“Hemos demostrado que somos un partido que no tiene nada que esconder, y que cuando tiene que actuar, actúa”, ha subrayado Sánchez, tras haber echado ya del partido a José Luis Ábalos, Santos Cerdán o Leire Díez, ante las meras sospechas de comportamientos irregulares. El PSOE, ha recalcado, “no convive ni coexiste con ese tipo de actitudes que repudiamos”. “Todo ello no nos tiene que hacer perder de vista lo importante, y es que España está ahora mismo en un momento óptimo desde el punto de vista económico, social, de avances… Porque yo sé que hay gente que quiere, legítimamente, que España no continúe avanzando, que quieren frenar a España, incluso hacerla retroceder. Pero no es el ánimo del Gobierno y, por supuesto, tampoco el mío”, ha asegurado.Nada, por tanto, de rendirse ni dar su brazo a torcer para poner fin ya a la legislatura, como reclaman el ex presidente Felipe González o el presidente de Castilla-La Mancha, el socialista Emiliano García-Page, tras ocho años de mandato, en lo que supone una longevidad política insólita en Europa. “La estabilidad no es un fin en sí mismo, pero es un instrumento importante para lograr el desempeño económico que estamos logrando”, ha defendido. “La estabilidad es una palanca importante”, ha insistido.Y ha ironizado sobre las demandas de González o Page. “Yo no puedo convocar elecciones por interés partidista, tengo que convocar elecciones por el interés general de los ciudadanos”, ha alegado. Este interés general de la ciudadanía, en medio de un panorama global de crisis y guerras, es “la estabilidad y la consolidación” de su proyecto político. Nada de elecciones anticipadas, por tanto. “Si la Constitución dice que son cuatro años la duración de una legislatura, pues son cuatro años”, ha advertido. “El objetivo y la determinación del Gobierno es culminar tareas muy importantes y proyectos muy relevantes, porque los fondos europeos terminan en diciembre del 2026”, ha recordado. Lo contrario, ha advertido, sería meter a España en “una parálisis” de inciertas consecuencias, en espera de una nueva investidura. “Los ciudadanos necesitan certezas”, ha zanjado.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997
Sánchez mantiene su confianza en Zapatero y rechaza de nuevo convocar elecciones: “No lo voy a hacer por interés partidista”
El presidente del Gobierno promete “contundencia” si hay “nuevos comportamientos irregulares” en el PSOE











