Su mirada azul intensa y, en los últimos tiempos, su cabellera plateada son los distintivos físicos del actor estadounidense de origen irlandés Neal McDonough (Massachusetts, 60 años). Conocido por sus papeles en producciones de éxito como la serie Mujeres desesperadas, donde participó entre 2008 y 2009, o en la película protagonizada por Tom Cruise Minority Report (2002), este secundario inmediatamente reconocible en pantalla ha pasado un tiempo en las sombras de Hollywood. Según ha contado ahora él mismo en una entrevista para Fox News Digital, aunque acostumbrado a los papeles de villano, sus férreos principios religiosos le impidieron aceptar escenas comprometidas para él, por lo que acabó castigado por la industria.En una conversación con la cadena estadounidense conservadora con motivo de su participación en Jimmy, la película autobiográfica sobre el actor James Stewart, con estreno previsto para noviembre de este año, McDonough se ha sincerado sobre su peor etapa profesional y personal. “¿A qué hora abre el bar? Ese era mi proceso mental en aquella época", ha declarado, refiriéndose al alcoholismo que enfrentó en sus peores momentos, pero que ya le acompañaba desde años antes.“Me echaron de un programa porque no quería besar a una mujer. Nadie quería contratarme porque pensaban que era un fanático religioso, cuando lo único que pasa es que quiero muchísimo a mi esposa. Y nadie lo entiende, nadie podía entenderlo”, ha explicado McDonough sobre el inicio de su bache profesional. Fue en ese momento cuando, según admite, sus problemas con la bebida se agravaron y, con ellos, todo lo demás: “Perdí la casa, perdí los coches, lo perdí todo”, se lamenta. No perdió en cambio su amistad con el fallecido intérprete Luke Perry —murió en 2019, tras sufrir un derrame cerebral—, famoso por su papel de Dylan en la serie de los noventa Beverly Hills, 90210 (conocida en España como Sensación de vivir). Según relata McDonough, durante este ocaso repentino su amigo Perry dejó que él y su familia vivieran durante un tiempo en su casa cuando ellos habían perdido la suya.Continuando con su relato, el también actor de Star Trek detalla su sufrimiento personal. Casado desde 2003 con su actual mujer y madre de sus cinco hijos, la también devota exmodelo sudafricana Ruvé Robertson, en aquellos momentos sintió que había decepcionado a su familia. Y a pesar de que seguía trabajando —se incorporó a la tercera temporada de la serie Justified: La ley de Raylan, emitida desde 2012—, esa sensación se volvió intensa: “Justified acababa de estrenarse, pero yo seguía sin creer que valía nada porque le había fallado a mi familia. Le fallé a Ruve y a mis cinco hijos al perder nuestra casa. Perdí todas esas cosas bonitas, esos objetos relucientes que había acumulado, me los quitaron todos. Y esa crucifixión me causó un dolor interior enorme porque lo convertí todo en algo personal. ¿Cómo pude defraudar a mi equipo?“, resume durante la entrevista.McDonough, que en el biopic de James Stewart interpreta al padre del actor, logró salir de su laberinto de culpa. Lo hizo, según relata, con la ayuda de su esposa y de sus creencias. Sobre la primera, con quien inició su relación en 2001, cuenta: “Me agarró y me dijo: ‘Somos nosotros o la botella, tú eliges”, a lo que, asegura, ya “nunca miró atrás”. Sobre lo segundo, el actor decidió que tenía que dedicar su vida a servir a Dios, “en lugar de servirme a mí mismo”. En su mente, además, su mujer y su fe van de la mano: “Es una realidad indiscutible que Dios me ha regalado a la mujer más increíble y maravillosa que he conocido jamás. Podría hablar de ello sin parar, pero ella es mi amuleto de la suerte, me ha ayudado a superar momentos muy duros y ahora aquí estoy, en una etapa fantástica de mi vida en la que producimos películas juntos. Y no puedo expresar con palabras lo increíble que se siente”, explica.Efectivamente, la unión del matrimonio va más allá de su vida personal. Ambos lanzaron hace pocos años una productora de cine, McDonough Company, con la que pretenden salvaguardar sus valores cristianos y seguir desempeñando su trabajo. Como el devoto actor contó en diciembre de 2022 a The Christian Post, su empresa fue lanzada para reflejar sus valores: “Es difícil porque he interpretado muchos personajes diferentes y he hecho muchas cosas. Muchas veces interpreto a villanos horribles, y como no hago escenas de besos, tengo que ser el mejor villano que existe”, declaró al medio cristiano, en el que también admitió tener “la suerte de contar con empresas que nos apoyan y nos respaldan, y que quieren producir más películas y series de televisión, o reality shows, o cualquier tipo de programa que le dé gloria a Él". Entre los proyectos que han emprendido juntos está la película de 2022 Boon: El protector, el thriller Homestead, de 2024 o el drama de 2025 El veterano.
Neal McDonough, el actor que dijo no a las escenas de sexo, habla de su peor etapa en Hollywood: “Perdí la casa, los coches, todo”
El intérprete, conocido por ‘Mujeres desesperadas’ o ‘Minority Report’, explica en una entrevista que en la industria llegaron a considerarle un “fanático religioso”, lo que acabó afectando a su vida y su carrera y agravando su alcoholismo












