Andrew Lincoln nació en Londres hace 51 años, pero hace 15 que no trabajaba para la televisión británica. El actor, conocido, sobre todo, por su papel protagonista en The Walking Dead, ha vuelto a casa para rodar Coldwater, un thriller de seis capítulos que emitirá el canal ITV sobre la repentina inmersión de una pareja londinense en las Tierras Altas de Escocia, después de vivir un violento incidente en un parque infantil. Lincoln estuvo a punto de no participar en el proyecto, según ha contado en una entrevista publicada este jueves 4 de septiembre en The Times. Lo rechazó dos veces porque su papel le parecía demasiado “aterrador”. “Pensé: ‘Es una cuerda floja muy, muy difícil de caminar. A los ojos del público, este personaje está siendo esencialmente castrado en todos los aspectos de su vida y está en caída libre”, reconoce.
Mientras a él le preocupa la castración metafórica de su personaje, a sus hijos hay otro asunto que les atormenta mucho más. El problema para Matilda, de 17 años, y Arthur, de 15, fruto del matrimonio de 19 años de Lincoln con la actriz Gael Anderson, es el inicio de la serie. “La exposición toma una forma literal en una de las primeras escenas, cuando John [interpretado por Lincoln] es sorprendido masturbándose en la ducha por su esposa, Fiona [interpretada por Indira Varma]. El cubículo empañado protege su pudor, pero él sale, con una toalla alrededor de la cintura, en un estado de intensa turbación. Es una de las muchas escenas divertidas de un conjunto inquietante”, lo describe The Times.






