La última vez que se vio a Daniel Day-Lewis (Londres, 68 años) en una película fue en El hilo invisible, en 2017, donde da vida al reputado modista que protagoniza el filme de Paul Thomas Anderson. Ese mismo año, el actor anunció su retirada del cin...

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e por una “decisión privada”. La retirada no fue definitiva, pero han tenido que pasar ocho años para que el intérprete vuelva a actuar. “Ahora que lo pienso, habría hecho bien en callarme la boca, sin duda”, ha bromeado en una entrevista con Rolling Stone publicada este miércoles 10 de septiembre. “Nunca tuve intención de jubilarme, la verdad. Simplemente, dejé de hacer ese tipo de trabajo para poder dedicarme a otro. Al parecer, me han acusado de jubilarme dos veces. ¡Nunca tuve intención de jubilarme de nada! Solo quería trabajar en otra cosa durante un tiempo”, aclara.

En la entrevista también participa su hijo, Ronan Day-Lewis, de 27 años, que debuta como director en Anemone, la película que ha hecho regresar a su padre a la actuación —y que se estrena el 3 de octubre en cines seleccionados de Estados Unidos y el 10 de octubre en el resto—. “Siento que te habría roto el corazón no haber interpretado a Ray”, le dice Ronan sobre el personaje protagonista de este drama psicológico que explora los lazos familiares entre padres, hijos y hermanos. “Sí, o sea... Tienes razón. Creo que mis reservas eran más un reflejo del miedo que otra cosa. Era una especie de miedo leve, una ansiedad por volver a dedicarme al cine. Este trabajo siempre me ha encantado. Nunca dejé de amarlo. Pero había aspectos del estilo de vida que lo acompañan con los que nunca llegué a sentirme cómodo, desde el día en que empecé hasta hoy. Hay algo en ese proceso que me dejaba vacío al final”, le explica su padre.