El telescopio espacial de la NASA de nombre Fermi ha logrado identificar por primera vez el origen energético detrás de las explosiones estelares más brillantes. A través de su instrumento Large Area Telescope, la misión ha detectado señales de rayos gamma procedentes de un evento ocurrido años atrás. Este logro científico cuenta con la participación activa del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC) en un estudio reciente. El objeto de dicho estudio es la supernova SN 2017egm, una explosión inusualmente luminosa en la galaxia NGC 3191. Este sistema se encuentra ubicado a unos 440 millones de años luz de distancia en la Osa Mayor. Los hallazgos confirman que Fermi pudo captar este fenómeno único. Los expertos destacan que esta detección representa un avance significativo en la comprensión del universo profundo.
La relevancia del hallazgo reside en la capacidad de observar emisiones de altísima energía desde la Tierra. Es la culminación de años de análisis meticuloso sobre los datos recopilados por la misión espacial. La supernova superluminosa SN 2017egm fue descubierta inicialmente por la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea en mayo de 2017. Su estallido tuvo lugar en una galaxia espiral barrada masiva, donde llegó a brillar con más intensidad que todo su entorno. Un equipo internacional de investigadores analizó profundamente los datos del telescopio Fermi de la NASA para realizar este nuevo estudio. La conclusión principal es que la explosión probablemente recibió su potencia de una estrella de neutrones supermagnetizada recién nacida.














