El régimen ha tomado su decisión. Enfrentará a Estados Unidos, independientemente de las consecuencias que esto implique para México.Serán muchas y muy graves.¿Por qué?Por priorizar la impunidad de los suyos. Por eso, y nada más.El jueves, la visita del secretario de Seguridad Interna de EU, Markwayne Mullin, terminó en la reiteración de que no se entregará a ningún militante, gobernador, legislador o funcionario sin importar los horrores que se les imputen. La jerarquía Morena no se toca, así todo México sepa de sus vínculos con el crimen organizado.Para subrayar el tono belicoso y desafiante vinieron varios acontecimientos. Citatorios y demanda de juicio político a Maru Campos; apoyo del morenato a Cuba; gira a Tabasco, donde se citó al filósofo Diego Shoening: “tú y yo somos uno mismo” (López-Sheinbaum).Pero el peor desafío fue la iniciativa de reforma para anular elecciones por influencia extranjera. Ésta se define por cualquier (…) “propaganda, difusión sistemática de desinformación o manipulación digital (…) actos de presión política, económica, diplomática o mediática para alterar la voluntad popular”.También la vulneración del territorio nacional (tierra, agua, mar o espacio aéreo) con fines de presión o intimidación, y la perla: cualquier otra conducta que comprometa la soberanía nacional o afecte la autenticidad y libertad del sufragio. Es decir, lo que sea. El régimen pretende así anular la democracia y construir un narco estado.Legislar a modo es no legislar. Lo que se aprobó ayer en comisiones y seguramente la súper mayoría oficialista aprobará, será el último clavo del ataúd de las elecciones libres. Se trata de un blindaje a los narcopolíticos para que compitan y, si Estados Unidos los denuncia, se publican sus crímenes, se difunden en internet o se los llevan como a Maduro, la elección se anula. Si el New York Times publica un artículo contra un narco político moreno, se anula la elección.Si Político, The Hill o Substack publican reportajes sobre los vínculos de Morena con el narco, se anula la elección.Si se les congelan cuentas (con mandato judicial, no como aquí) la elección se anula.Si se intervienen bancos, como Vector o CIE, por lavado de dinero, se anula la elección.Si dejan de exportar gas tres días y el país se queda en tinieblas, se anula la elección.Si vuela un dron sobre territorio narco, se anula la elección.Obvio, si la administración Trump declara a Morena una organización narcoterrorista, se anula todo. Faltaba más.Pero si algo más a todo lo anterior no se previó por el legislador, para eso queda todo aquello que comprometa la soberanía. Todo, salvo el narco.Aquí, el gobierno decide a quién se le aplica la ley no conforme a pruebas, sino a militancias.Morena está dando el último paso rumbo a la confrontación abierta con el país más poderoso del mundo con tal de mantener la impunidad y su hegemonía.Con ello, se convoca al ¡fuera máscaras! El interés principal de Morena es no irse jamás. No hay ya, digamos, sentido de Estado: no hay el menor patriotismo.Los abrazos a los criminales llegaron para quedarse por siempre. Como Dante en la entrada del infierno: “perded toda esperanza” esta semana se acaban las elecciones libres en México.@fvazquezrigÚnete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
Anular la democracia, escribe Fernando Vázquez Rigada
El régimen ha tomado su decisión. Enfrentará a Estados Unidos, independientemente de las consecuencias que esto implique para México.Serán muchas y muy graves.¿Por qué?Por priorizar la impunidad de los suyos. Por eso, y nada más.El jueves, la visita del secretario de Seguridad Interna de EU, Markwayne Mullin, terminó en la reiteración de que no se entregará a ningún militante, gobernador, legislador o funcionario sin importar los horrores que se les imputen. La jerarquía Morena no se toca, así todo México sepa de sus vínculos con el crimen organizado.Para subrayar el tono belicoso y desafiante vinieron varios acontecimientos. Citatorios y demanda de juicio político a Maru Campos; apoyo del morenato a Cuba; gira a Tabasco, donde se citó al filósofo Diego Shoening: “tú y yo somos uno mismo” (López-Sheinbaum).Pero el peor desafío fue la iniciativa de reforma para anular elecciones por influencia extranjera. Ésta se define por cualquier (…) “propaganda, difusión sistemática de desinformación o manipulación digital (…) actos de presión política, económica, diplomática o mediática para alterar la voluntad popular”.También la vulneración del territorio nacional (tierra, agua, mar o espacio aéreo) con fines de presión o intimidación, y la perla: cualquier otra conducta que comprometa la soberanía nacional o afecte la autenticidad y libertad del sufragio. Es decir, lo que sea. El régimen pretende así anular la democracia y construir un narco estado.Legislar a modo es no legislar. Lo que se aprobó ayer en comisiones y seguramente la súper mayoría oficialista aprobará, será el último clavo del ataúd de las elecciones libres. Se trata de un blindaje a los narcopolíticos para que compitan y, si Estados Unidos los denuncia, se publican sus crímenes, se difunden en internet o se los llevan como a Maduro, la elección se anula. Si el New York Times publica un artículo contra un narco político moreno, se anula la elección.Si Político, The Hill o Substack publican reportajes sobre los vínculos de Morena con el narco, se anula la elección.Si se les congelan cuentas (con mandato judicial, no como aquí) la elección se anula.Si se intervienen bancos, como Vector o CIE, por lavado de dinero, se anula la elección.Si dejan de exportar gas tres días y el país se queda en tinieblas, se anula la elección.Si vuela un dron sobre territorio narco, se anula la elección.Obvio, si la administración Trump declara a Morena una organización narcoterrorista, se anula todo. Faltaba más.Pero si algo más a todo lo anterior no se previó por el legislador, para eso queda todo aquello que comprometa la soberanía. Todo, salvo el narco.Aquí, el gobierno decide a quién se le aplica la ley no conforme a pruebas, sino a militancias.Morena está dando el último paso rumbo a la confrontación abierta con el país más poderoso del mundo con tal de mantener la impunidad y su hegemonía.Con ello, se convoca al ¡fuera máscaras! El interés principal de Morena es no irse jamás. No hay ya, digamos, sentido de Estado: no hay el menor patriotismo.Los abrazos a los criminales llegaron para quedarse por siempre. Como Dante en la entrada del infierno: “perded toda esperanza” esta semana se acaban las elecciones libres en México.@fvazquezrigÚnete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.








