Toronto (EFE).- El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este martes que su Gobierno no podrá aplicar la Ley de Claridad a la consulta que realizará en octubre de este año la provincia de Alberta, sobre un posible referéndum secesionista.
Carney afirmó que los expertos gubernamentales le han informado de que la Ley de Claridad, aprobada por el Gobierno federal tras el referéndum soberanista de Quebec de 1995 y que otorga al Parlamento canadiense la potestad de determinar la validez del resultado de una consulta secesionista, no puede ser aplicada en este caso.
El arquitecto de la ley, Stéphane Dion, ya había advertido que Ottawa no podría usar la legislación porque la consulta anunciada por Alberta no plantea directamente la secesión, sino el inicio de un proceso para celebrar un futuro referéndum vinculante.
Pero Carney también aseguró a preguntas de los diputados del separatista Bloque Quebequés (BQ) que un posible referéndum secesionista no podría ser ganado por los independentistas simplemente con el «50 % más uno».
Fotografía de archivo de un canadiense ondeando la bandera de su país desde su vehículo. EFE/EPA/Eric Reid











