Solo unos días han pasado desde que al Real Madrid se le escapara su duodécima Euroliga ante el Olympiacos (92-85) en un polémico final marcado por el arbitraje. Su entrenador, Sergio Scariolo, todavía con el recuerdo, ha asistido este martes a la Gala Top Women in Sports para apoyar el deporte femenino. El técnico italiano no se ha querido perder la gala del WSI, que reconoce por quinto año consecutivo a las 100 mujeres más influyentes del deporte español. "El deporte femenino debería ser algo normal; ni siquiera debería existir un reconocimiento especial para ello. Sin embargo, aunque ha evolucionado, todavía le queda mucho camino por recorrer. Para mí es algo normal, pero sé que en la sociedad todavía queda mucho por conseguir." Los de Scariolo tuvieron muy cerca la victoria, pero finalmente se quedaron sin el título, algo complicado de encajar. "Estamos procesando un poco todo lo que ha pasado. Es una mezcla de sentimientos: un tremendo orgullo por todo lo que hemos hecho y un poco de rabia por algunas cosas que ocurrieron. En general, sentimos la necesidad de volver a arrancar y mirar hacia adelante."El encuentro entre el Olympiacos y el Real Madrid terminó con un polémico final, con dos faltas señaladas al conjunto blanco que desataron la indignación de la afición madridista. "Debe quedarnos la sensación de haber salido mucho mejor de como entramos. Todas las dudas que razonablemente existían nos hemos encargado de despejarlas, ofreciendo un rendimiento increíblemente bueno", asegura el entrenador del conjunto blanco."Nos ha faltado nada, al menos en todo aquello que dependía de nuestra voluntad. Nadie habría apostado por un rendimiento así en esta Final Four, dadas las condiciones en las que estábamos: fuera de casa y en ese ambiente. Así que nos quedamos con lo positivo", continúa. El Real Madrid se encontraba a solo dos puntos en el marcador (82-80) a poco más de un minuto del final, tras un triple de Hezonja que había empatado el marcador justo antes —Jones respondió casi instantáneamente con un mate para volver a adelantar a los griegos— para darle emoción a los últimos instantes, los árbitros desataron la polémica. Primero, en una acción de Campazzo sobre Walkup y luego, otra cuando Andrés Feliz apretó en la siguiente jugada a Fournier para robar y salir a la contra. "Hay que pasar página, todos lo hemos visto", ha querido zanjar sobre la polémica el entrenador. Ahora, al Real Madrid solo le queda luchar por la Liga Endesa, sino quiere cerrar la temporada en blanco. "Estaremos igual de mermados. Conseguir en tres días algo que no hemos logrado en un mes es muy difícil y requiere un gran esfuerzo. Pero bueno, estamos animados y con ganas de conseguirlo", ha concluido.