Actualizado Domingo,

mayo

00:26�Para eso he venido. Cuando el Real Madrid me propuso esta oportunidad, dentro de m� sent� que era lo que buscaba a estas alturas. Algo que pod�a estimularme y motivarme. Porque estaba muy c�modo en la selecci�n. Hacer algo que no hab�a hecho antes y tener por fin un equipo para ganar la Euroliga�. La ambici�n de un entrenador como Sergio Scariolo no se sacia con pu�ados de medallas. A su dimensi�n hist�rica le faltaba el remate de una Euroliga. Esta noche en el OAKA (20.00 h., Movistar), por primera vez desde que hace ya 37 a�os iniciara su camino en los banquillos en P�saro, se encontrar� bajo los focos de toda una final continental.Para saber m�sA Scariolo, 65 a�os, le cost� 279 partidos alcanzar semejante cota, m�s que nadie de los (no tantos) que llegaron. Y no hay rastro de lamento en su discurso antes de la final, pese a que razones no le faltan ante los 24 d�as de fatalidad del Real Madrid (las graves y consecutivas lesiones de Tavares, Alex Len y Garuba, la �ltima, el mismo viernes), que afrontar� el duelo contra el m�s temido de los oponentes sin sus tres p�vots. �Podr�an aplastarnos f�sicamente�, desliz� el mismo viernes, a�n con el frenes� de lo ocurrido ante el Valencia Basket. Ayer habl� de �rebelarse contra la mala suerte, de no rendirse�. De utilizar las bajas como gasolina, pese a que para enfrentar a p�vots de la talla y la calidad de Nikola Milutinov, Tyrique Jones, Donta Hall o incluso el vers�til Sasha Vezenkov (MVP de la competici�n), apenas contar� con Trey Lyles, que se desempe�� toda la temporada de cuatro, el jovenc�simo y casi in�dito Izan Almansa y todo lo que puede inventar, como Chuma Okeke. �Estoy seguro de que Sergio va a preparar algo diferente, probablemente una zona, como en el pasado hizo. No esperamos un partido f�cil. No esper�is escucharme decir que somos favoritos�, pronunci� un Georgios Bartzokas que ya sabe de lo que es capaz su rival blanco cuando nadie apuesta por �l, sin ir demasiado lejos, ah� est� la final de Kaunas.Nunca pis� una final de Euroliga Scariolo (las dos anteriores Final Four, cay� en semifinales: con Scavolini en 1991 y con Unicaja en 2007), pero le sobran en otros escenarios en su carrera. Durante estos d�as, el italiano se ha afanado en reivindicar su labor a nivel de selecciones. �No hay diferencias�, repiti� ayer, por si alguien tiene la tentaci�n de restar valor a un palmar�s que incluye una final ol�mpica, dos mundiales y cuatro continentales. De ese pu�ado, gan� seis oros y s�lo perdi� la de los Juegos de 2012 contra el USA Team. Tambi�n gan� y perdi� finales a nivel de clubes, desde aquellas inici�ticas en 1990 con el P�saro (gan� la Lega, perdi� la Korac) a, sin ir tampoco muy lejos, la �ltima de Copa en el Roig Arena, cedida ante el Baskonia. Por el camino, Ligas y Copas con el Madrid, el Baskonia, el Unicaja, la Virtus o el Ol�mpia Mil�n. Incluso unas Finales de la NBA ganadas como asistente con los Raptors. �Despu�s de muchas ocasiones, crees que te sientes c�modo en estas situaciones. No hay muchas diferencias grandes en otras experiencias, en partidos a vida o muerte, que ya he tenido�, repiti�.Scariolo, durante la semifinal contra el Valencia en el OAKA.EFELa maestr�a de veterano desborda su cuenco y sus variantes t�cticas, pese a la inferioridad sobre el papel contra Olympiacos (el mejor equipo tambi�n de la temporada regular, aunque nadie consigui� ganar el t�tulo desde ah�), desvelan a cualquiera, incluso al �peor de los grandes rivales posibles�. Es consciente Scariolo de que nunca tuvo en sus manos semejante plantilla a nivel de clubes y de que disputar la final es un logro (�hay otros 18 equipos mir�ndonos y pensando que les gustar�a estar aqu��) ya en un curso en el que tuvo que esquivar muchas balas. Ni a �l ni a nadie se le olvida que, hace no demasiado, se le silb� en el Palacio cuando la megafon�a anunciaba su nombre. �Dejar el ruido a un lado�, admiti� como clave del a�o.Porque ni se inmut�, pese a que fueron repetidas las ocasiones en las le pitaron. No gan� la Supercopa, dud� demasiado en Europa, especialmente fuera de casa, y tropez� en la Copa. Ah�, en el Roig Arena, en febrero, vivi� su Madrid su situaci�n m�s delicada. La derrota en la final contra el Baskonia escoci� y amenaz� con hacer saltar por los aires un vestuario que, pese a todo, siempre luci� unidad. Si algo se rompi�, pronto san�. El tramo final de la Euroliga y especialmente el playoff contra Hapoel, ya sin Tavares, as� lo demostr�. Llegados ahora a la final mira la oportunidad consciente de la dificultad pero sin lamentos, con �confianza y tranquilidad�: �La competitividad la doy por hecha, conozco mis jugadores�.