Una de las imágenes más impresionantes del año ha sido tomada a más de 4.000 metros de altura y ha fascinado a la mismísima NASA, que la seleccionó entre sus fotografías astronómicas destacadas del mes de abril. Se trata de una foto en la que se aprecia el doble arco de la Vía Láctea, y que en esta ocasión tuvo la aparición de un tercero, algo inédito.
La fotografía ha sido obra de Angel Fux, especializada en astrofotografía y paisajes nocturnos, que ascendió hasta una cumbre con 4.200 metros y tuvo que superar unas difíciles condiciones meteorológicas con temperaturas que llegaron hasta los -28 grados, fuertes rachas de viento y cornisas heladas. ¿Qué la llevó hasta este reto?
Meses de planificación y la sorpresa del tercer arco
Fue hace más de un año cuando Fux se planteó ir más allá de lo que había hecho y observar el cielo nocturno desde los 4.200 metros del Dent d’Hérens en la cordillera de los Alpes, por detrás del Cervino, que se sitúa en la frontera entre Italia y Suiza. Así, la fotógrafa se marcó el objetivo de captar el momento en el que se puede captar el doble arco de la Vía Láctea, con material especializado.
Su planificación, contada al detalle por la protagonista en su blog, contó con la ayuda del guía de montaña Richard Lehner y su hijo Arnaud. Para tomar la fotografía que se ha hecho viral en marzo, contactó medio año antes, en septiembre con Lehner, y en seis meses se dedicó a preparar toda la logística, el equipo y el estudio que se requiere.










