Una fotografía astronómica tomada a más de 4.200 metros de altitud en los Alpes suizos ha vuelto a situar el trabajo de la fotógrafa francesa Angel Fux en el foco internacional. La imagen, realizada durante una expedición nocturna en el Dent d’Hérens, una cumbre de 4.200 metros situada en la frontera entre Suiza e Italia, ha sido seleccionada por la NASA como Astronomy Picture of the Day (APOD), uno de los reconocimientos más prestigiosos dentro de la divulgación astronómica. La repercusión de la imagen ha generado cierta confusión porque Fux ya había difundido en 2025 otra fotografía muy conocida del denominado “doble arco” de la Vía Láctea sobre el Matterhorn. Aquella imagen mostraba simultáneamente la Vía Láctea de invierno y la de verano en una composición panorámica realizada durante la misma noche. Sin embargo, la fotografía distinguida ahora por la NASA corresponde a un proyecto posterior y técnicamente más complejo. La toma fue realizada el 19 de marzo de este año desde el Dent d’Hérens, en condiciones extremas, con temperaturas cercanas a los -28 ºC y tras una operación logística que incluyó acceso en helicóptero y progresión alpina en altura. La principal novedad de esta nueva composición es la aparición de un tercer arco celeste además de las dos estructuras de la Vía Láctea. Durante el procesado de las imágenes, Fux detectó el llamado Gegenschein, un tenue resplandor provocado por la dispersión de la luz solar en partículas de polvo interplanetario situadas en el plano del Sistema Solar.Ese fenómeno, extremadamente difícil de registrar en fotografía, solo resulta visible bajo cielos muy oscuros y con una atmósfera especialmente limpia. La NASA destacó precisamente la rareza de poder observar en una misma panorámica el doble arco galáctico junto a esa banda luminosa adicional. La autora explicó que la imagen final se construyó a partir de más de 260 exposiciones individuales y requirió unas 40 horas de procesado digital y que a sorpresa llegó durante el procesado de las imágenes. Al revisar el material, fue cuando Fux detectó una tercera franja mucho más tenue: el Gegenschein o “contrabrillo”. Ese detalle convirtió la escena en una panorámica triple y terminó llamando la atención de la NASA.Para hacer esta fotografía, utilizó una cámara Nikon Z6 II modificada para astrofotografía y un rastreador estelar Benro Polaris, herramientas necesarias para compensar la rotación terrestre y captar durante largas exposiciones la tenue luz procedente de galaxias y estructuras astronómicas lejanas.“Nunca se hubiera logrado con un móvil”, señalan especialistas del sector, que recuerdan que las condiciones extremas de frío y la necesidad de trabajar con archivos científicos en formato FITS exigen un nivel de control manual y procesamiento muy alejado de la fotografía convencional.Aunque la escena puede parecer una “imagen imposible”, especialistas en astrofotografía recuerdan que se trata de una composición temporal cuidadosamente planificada. El doble arco de la Vía Láctea puede captarse durante unos pocos días al año, cuando coinciden en la misma noche la visibilidad del centro galáctico de verano y las constelaciones características del cielo invernal. La complejidad radica en combinar correctamente ambas ventanas temporales manteniendo coherencia astronómica y una iluminación natural del paisaje.La publicación de la imagen como APOD el pasado 21 de abril ha sido el detonante de su nueva viralización internacional, impulsando nuevamente una fotografía que mezcla astrofotografía avanzada, alpinismo de alta montaña y fenómenos poco habituales del cielo nocturno.
La NASA rescata una imagen astronómica “imposible” de un triple arco en la Vía Láctea
La fotografía de Angel Fux, captada en marzo en el Dent d’Hérens, a 4.200 metros de altitud, muestra un triple arco celeste y ha sido distinguida ahora como “Astronomy Picture of the Day”.












