El dinero "limpio" del rescate concedido por el Gobierno de España a la aerolínea Plus Ultra sirvió para que una trama internacional de blanqueo de capitales lavara fondos ilícitos, procedentes del tráfico de oro del Banco de Venezuela y otras operaciones diversas. Diversos escritos del sumario, al que ha accedido 20minutos, explican cómo funcionó la organización dedicada al lavado de dinero y cuál fue el papel que jugó Plus Ultra en sus operaciones. De acuerdo con la fiscal, la cúpula de Plus Ultra ideó un "presunto plan para apropiarse de esas cantidades de dinero público limpio" y lo destinaron a "sociedades instrumentales de la red de blanqueo" de la que formaba parte el accionista de la aerolínea Rodolfo Reyes. Antes de obtener el rescate, Plus Ultra había recibido varios préstamos de tres sociedades de un empresario holandés afincado en Suiza, Simon Verhoeven. Este sería uno de los gestores de la trama "transnacional" de blanqueo y, según las sospechas de la Audiencia Nacional, "habría utilizado su estructura empresarial para realizar transferencias desde el extranjero a Plus Ultra, amparadas en supuestos contratos de inversión o préstamo". El juez instructor José Luis Calama sospecha que el dinero que el holandés traspasó a Plus Ultra era dinero negro, procedente de actividades ilícitas. La aerolínea utilizó el dinero del rescate para saldar sus deudas con las sociedades del holandés. Este dinero ya era "limpio", como incide la fiscal Elena Lorente en uno de los escritos consultados. La tesis de los investigadores es que todo formó parte de una operativa de blanqueo de dinero. Los informes aportados a la causa muestran que al menos una parte sustancial del préstamo concedido por el Consejo de Ministros a Plus Ultra —16 de los 53 millones de euros— se traspasó a las "sociedades instrumentales" que la organización criminal tenía distribuidas por el extranjero. Los fondos acabaron en "cuentas bancarias opacas en Gibraltar, Suiza, Montenegro, Reino Unido e Isla Mauricio", sostiene el mencionado escrito de Anticorrupción. Rodolfo Reyes fue una pieza clave en la operación para el rescate de Plus Ultra y era a su vez un accionista mayoritario de la compañía. Según consta en uno de los autos del sumario del caso, "existen indicios" de que Reyes recibió "cantidades en efectivo" de Felipe Baca, uno de los miembros de la organización de blanqueo de capitales. Asimismo, se sospecha que Reyes utilizó estos fondos "con fines espurios, en fechas coincidentes con los trámites para obtener la ayuda pública". En uno de los informes policiales que obran en la causa se analizan conversaciones sobre una entrega de 20.000 euros que realizó el abogado español Miguel Palomero al empresario Rodolfo Reyes por indicación de Baca, en enero de 2021. El Consejo de Ministros aprobó el rescate el 9 de marzo de ese mismo año. El origen del dinero negroLos informes que conforman el sumario del caso Plus Ultras detallan también cuál era el origen del dinero negro que la organización criminal se encargaba de blanquear. La organización controlaba "muy importantes cantidades de dinero en metálico", dinero entremezclado de "distintas procedencias ilícitas". La Fiscalía de Francia identificó que la trama se dedicaba a invertir ese dinero "en bolsa" y reintegrarlo a sus clientes, de forma que lograban "desdibujar" su origen. La organización actuaba como un "pseudobanco", expusieron las autoridades francesas. Entre los clientes de la organización dedicada a blanquear capitales hay miembros del caso de corrupción de los CLAP, investigado en los Estados Unidos. En esta causa que dirige un tribunal de Florida se investiga a una organización por amañar contratos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) de Venezuela. Los implicados fueron adjudicatarios de contratos públicos para distribuir provisiones básicas en Venezuela y desviaron los fondos de esos contratos, según las pesquisas estadounidenses. Entre los imputados figura Alex Saab, supuesto testaferro de Nicolás Maduro. La trama de Verhoeven habría blanqueado dinero para un venezolano llamado Gilberto Morales al que el FBI investigaba por su implicación en la trama de los CLAP. La Policía Nacional, tras analizar la información recibida de Francia y Suiza, concluyó que la organización también blanqueó fondos para una exempleada de la Oficina Nacional del Tesoro de Venezuela. Se trata de Angélica Barrios, que "trabajó junto a Claudia Patricia Díaz Guillén, conocida como la 'enfermera' de [el expresidente Hugo] Chávez". Asimismo, entre los clientes figuraría un ex viceministro de Energía venezolano llamado Nervis Gerardo Villalobos, investigado en varias causas penales en la Audiencia Nacional. La UDEF apunta que otro empresario venezolano llamado Francisco Javier D'Agostino también acudió a la organización de Verhoeven. La organización también sirvió para blanquear dinero procedente del tráfico ilegal de oro del Banco de Venezuela.
El papel de Plus Ultra en el blanqueo: una trama internacional ideó un plan para "apropiarse" del dinero "limpio" del rescate
La trama concedió a Plus Ultra varios préstamos de dinero que supuestamente tenía origen ilícito y la aerolínea los devolvió con el dinero del rescate.














