La carta hecha pública este martes en la que Jonathan Andic deja la vicepresidencia de Mango después de ser investigado por el homicidio de su padre denuncia un “relato público” basado en una “visión parcial, descontextualizada y tergiversada” que ha generado una “percepción de culpabilidad” del hijo del fundador de Mango, Isak Andic. La misiva ya deja entrever cuál será la estrategia de defensa que seguirá Jonathan Andic: desmontar uno a uno los indicios que, unidos todos en el auto de prisión que eludió con una fianza de un millón de euros, le presentan como culpable del asesinato de su padre. Los abogados de Andic trabajan desde hace meses con los elementos que ya intuía que los Mossos habían reunido desde que Isak Andic cayó por un precipio de casi 100 metros de altura en un sendero que lleva a Montserrat. La intención primera es recurrir el auto de prisión, para posteriormente explicarse de nuevo ante la jueza instructora. “Sé que desmontarlo -el relato de culpabilidad- exigirá tiempo, esfuerzo y una dedicación intensa”, asegura en su carta Andic. Para ello, además de la defensa en manos del penalista Cristóbal Martell, también han contratado la agencia de detectives Método 3, que desde hace meses trabaja sobre el terreno para presentar sus propias pruebas de lo ocurrido. Los Mossos han reunido pruebas que cuestionan que se tratase de un accidente, como que no declarase que acudió a la montaña tres días consecutivos una semana antes de la caída (7, 8 y 10 de diciembre de 2024), que le robasen el móvil en Quito (Ecuador), o que diese distintas versiones sobre el momento exacto en el que cayó su padre, y si le vio o no despeñarse. Todo ello, con un posible móvil económico, basado en una mala relación con su padre. Jonathan admite en su carta que ha vivido “momentos difíciles y complejos” con su padre, uno de los elementos que los Mossos han puesto sobre la mesa. Pero enseguida añade que lo superaron “con gran esfuerzo, generosidad y ayuda”, una referencia velada a la terapia conjunta de padre e hijo. La declaración de las dos psicoanalistas que lo trataron es también un elemento clave en la investigación policial. En el escrito, Andic apela al “dolor, la impotencia y la frustración” que siente al verse en un “relato de presunta culpabilidad”. Habla desde la “sinceridad y la humildad”, y expresa “con el corazón” el amor a los suyos, “de manera muy especial” a su padre. “El amor, el respeto y el vínculo que siempre hemos sentido forma parte del ADN de nuestra familia, como saben aquellos que nos conocen bien”, afirma. El primogénito del fundado de Mango —el único de los tres hijos que formaba parte del consejo de administración de la empresa— afirma que ha tomado la decisión de dejar de manera temporal la vicepresidencia “con tristeza”, pero con el convencimiento que es “lo mejor para la compañía”. Pero añade que afronta el proceso judicial con “serenidad y entereza”: “Necesito concentrar toda mi energía en demostrar mi inocencia”. Y lo hace, según cuenta, con el “pleno apoyo” de su familia y su entorno. “Asumo esta decisión con la tranquilidad y la convicción de que los hechos demostrarán de forma clara mi inocencia, y de que la verdad acabará imponiéndose”, concluye.La causa continúa abierta ahora en un juzgado de Martorell (Barcelona). La defensa tiene la posibilidad de plantear diligencias de prueba y solicitar el archivo de la causa. Si la jueza no lo acuerda, la causa seguirá por el procedimiento del tribunal del jurado, de manera que un eventual juicio sería dirimido por nueve ciudadanos en un jurado popular.
La carta de renuncia de Jonathan Andic al consejo de Mango da pistas de su estrategia de defensa
La misiva denuncia un relato “tergiversado” que ha creado una “percepción de culpabilidad ajena a la realidad”










