Algo repentino, pero no inesperado. La campaña de Pekín contra los brókeres online intensifica una ofensiva contra el trading transfronterizo ilegal que lleva años gestándose.La Comisión Reguladora de Valores del país multó el viernes a Futu, Tiger y Longbridge por infracciones que incluyen ofrecer a inversores de la China continental acceso sin licencia a acciones extranjeras y alterar el orden del mercado. Futu, que cotiza en Nasdaq, se desplomó un 28% el mismo día: su sanción asciende a 234 millones de euros, un quinto de sus ingresos netos en 2025.Pese a la prohibición en 2022 de Pekín a las agencias de valores online para captar nuevos inversores nacionales, los beneficios de Futu casi se han duplicado cada año desde entonces. Ahora Pekín va un paso más allá y ordena el cierre de todas las cuentas “ilegales” en un plazo de dos años. Los organismos de control de Hong Kong están endureciendo los controles al mismo tiempo.Pero Pekín no está poniendo fin a las inversiones en el extranjero. Es probable que la demanda siga siendo sólida ante el superior retorno de las acciones de EE UU. De hecho, la campaña contra los brókeres online solo afectará a unos 27.000 millones de euros en activos financieros, según Citic Securities, frente a los 5,3 billones de capitalización de mercado de Hong Kong.En vez de eso, China parece estar canalizando esta demanda hacia vías aprobadas para la inversión en el extranjero, como el programa de Inversores Institucionales Domésticos Cualificados y el Southbound Connect, que permite a los inversores de la China continental negociar acciones aptas y fondos cotizados en Hong Kong. Estas rutas más formales son más fáciles de controlar para el fisco.Es una prioridad urgente. Los ingresos fiscales de China cayeron un 1,7% hasta 2,7 billones de euros en 2025, la primera bajada anual desde la pandemia. Las contribuciones de las empresas estatales, cuyas inversiones en el extranjero se suelen situar en una zona gris regulatoria, están cobrando mayor importancia. No es de extrañar que las autoridades estén alentándolas a repatriar las ganancias obtenidas en el extranjero y desplegar más fondos en el país, incluso mediante la recompra de acciones: Pekín está atrayendo de nuevo el capital bajo su mirada.Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías