Un nuevo martes de primarias en Estados Unidos y la espada de la venganza corta la cabeza (en sentido figurado) de otro relevante legislador republicano que él considera poco leal a su causa.Ken Paxton, fiscal general de Texas y ultra MAGA, derrotó por paliza al senador John Cornyn en la nominación republicana a esa Cámara, convirtiédose e en el último aspirante respaldado por el presidente Trump en desbancar a un titular del cargo.A pesar de que los votantes en general, y no pocos republicanos, desaprueban cada vez más su gestión errante, Trump está marcando con sus apoyos los resultados en las primarias. Cornyn, cuatro mandatos en el Senado y de cuya cámara estuvo cerca de ser presidente en el 2024, es el segundo senador republicano en poco más de una semana que se verá obligado a dejar su asiento en enero tras las próximas elecciones de medito término de noviembre. Poco antes quedó descartado su colega por Louisiana Bill Cassidy.Y hace una semana perdió su sitio en la Cámara Baja el legislador por Kentucky Thomas Massie, otra voz que se atrevió a desafiar a Trump por la guerra de Irán y que insistió en la investigación de los papeles del pervertido sexual Jeffrey Epstein, viejo amigo del actual inquilino de la Casa Blanca.Paxton, cuya victoria celebró de inmediato Trump en su red social, se enfrentará al representante estatal demócrata James Talarico, en una contienda en noviembre que podría volverse clave en la lucha por la mayoría en el Senado. Una de las cosas que temen muchos conservadores es que la radicalización del candidato republicano, en lugar de uno más moderado como es Cornyn, puede facilitar que los progresistas ganen ese escaño, en la que sería la primera victoria a nivel nacional de los progresistas en Texas desde 1994.Trump respaldó a Paxton la semana pasada, dándole un impulso de último minuto en su intento de desbancar a Cornyn, quien ha servido en el Senado desde 2003. Cornyn y Paxton se enfrentaron el martes en una segunda vuelta directa después de que ningún candidato obtuviera más del 50 % de los votos en las primarias iniciales multipartidistas de marzo.La victoria de Paxton es la más reciente en los exitosos esfuerzos de Trump por desplazar a republicanos en sus cargos que considera insuficientemente leales, mientras intenta reforzar su control sobre el partido.El aspirante Paxton dijo el martes que el respaldo de Trump es el “estándar de oro” para los candidatos consevadores. “Nunca he visto que un respaldo importe tanto desde que presto atención a la política”, remarcó.Cornyn y sus aliados, incluido los máximos mandos republicanos del Senado, llevaban meses presionando a Trump para que respaldara al senador con el argumentó de que Paxton sería un candidato más débil en las elecciones generales.Pero el presidente tenía otra cuenta que saldar. Cornyn se atrevió a decir en el 2022 y el 2023 que el tiempo de Trump ya había pasado y que había que mirar hacia el futuro. Eso le convirtió en un RINO (republicano solo de nombre) para las bases trumpistas de Texas.Como Paxton lideraba en las encuestas, el senador inicio una campaña de acercamiento hacia el presidente, hablando maravillas de Trump, pidiendo perdón por haberlo despreciado y sacándose fotografías con el libro El arte de la negociación, santo y seña del mandatario de Estados Unidos.Todo sus esfuerzos resultaron en vano, cuestión en la que también jugo un papel negativo que fuera la mano derecha de Mitch McConnell, otro odiado por Trump, mientras presidió el Senado. La semana pasada Trump dio “el beso de la muerte” a Cornyn al respaldar a Paxton. Lo describió como “un verdadero guerrero MAGA”.Algunos colegas de Cornyn en el Senado han expresado desde hace tiempo su preocupación de que las múltiples controversias de Paxton puedan convertir la carrera senatorial en Texas en una contienda competitiva, desviando recursos del partido de otras elecciones al Senado, aunque Trump ganó el estado por 14 puntos en 2024.Paxton fue sometido a un juicio político por cargos de soborno y corrupción en el 2023 por una Cámara estatal controlada por el Partido Republicano, si bien el Senado estatal lo absolvió. La esposa de Paxton también anunció el año pasado que se divorciaba de él por “motivos bíblicos”.Pero Paxton y su equipo replicaron en esta campaña que él tiene una capacidad única para entusiasmar a los seguidores fieles de Trump, quienes a menudo se quedan en casa durante los años de elecciones de medio término. “El argumento contra mi es el mismo que usaron contra Donald Trump”, sostuvo Paxton este martes cuando le preguntaron sobre las preocupaciones respecto a su bagaje político.“Lo que realmente debería importarle a la gente es lo que planteo en mi mensaje: ¿Qué has hecho por la gente de Texas mientras los has servido? Y la respuesta para John es: ‘No he hecho nada bueno por ustedes. Escuché a Mitch McConnell. No estuve ahí para ustedes. No estuve ahí para Trump’”, añadió Paxton.