En el marco del festival MICGénero Tour 2026 a celebrarse del 6 de agosto al 10 de septiembre en la Cineteca Nacional, se dedicará una retrospectiva del trabajo cinematográfico de Susan Sontag, una de las pensadoras más influyentes de la cultura contemporánea. Reconocida principalmente por su escritura, Sontag también exploró el cine como una extensión de sus ideas. Para ella, las imágenes no solo reflejan la realidad, también la construyen. Su paso a la dirección cinematográfica fue una forma de llevar estas reflexiones a otro lenguaje.Esta sensibilidad también puede leerse a la luz de su propia experiencia, particularmente en su relación con la enfermedad, que atravesó su pensamiento y su forma de observar el mundo. Sin ser explícito, su cine deja ver una preocupación constante por la vulnerabilidad del cuerpo y su dimensión política.La incursión de Sontag en el cine europeo, particularmente en Suecia a finales de los años sesenta, no fue casual. Respondió tanto a un desencanto con el clima intelectual estadounidense como a las condiciones únicas que ofrecía la industria cinematográfica sueca. Invitada por la productora Sandrew Film & Teater, encontró un entorno que le permitió escribir y dirigir con total libertad creativa, algo difícil de conseguir en el Hollywood de la época.Suecia, además, atravesaba un momento clave para el cine de autor. Gracias a políticas culturales que impulsaban la creación artística, se consolidó un modelo donde el valor de las películas no dependía únicamente de su éxito comercial. En ese contexto, figuras como Ingmar Bergman ya habían posicionado al cine sueco en el centro del modernismo cinematográfico, con obras que exploraban la psicología, el silencio y la incomunicación.Las obsesiones de SontagSontag se integró a este entorno que compartía sus inquietudes: historias íntimas, pocos personajes y una fuerte carga ideológica. Sus películas dialogan con esa estética, explorando la manipulación emocional, el deseo y el poder desde una mirada analítica y contenida. Al mismo tiempo, incorporó influencias del cine moderno europeo, combinando la sobriedad sueca con estructuras narrativas más experimentales.Más allá del ámbito cinematográfico, Suecia representaba en los años sesenta una idea de modernidad: una sociedad progresista, con debates abiertos sobre política, sexualidad y libertad individual. Este contexto le permitió a Sontag profundizar en temas que ya atravesaban su obra, como las relaciones de poder, el aislamiento y la tensión entre lo privado y lo colectivo.En este marco, el festival contará con la proyección de sus dos primeras películas realizadas en Suecia, Duet for Cannibals y Brother Carl, piezas clave para entender el inicio de su trabajo cinematográfico y su vínculo con este contexto cultural.La Muestra Internacional de Cine con Perspectiva de Género, MICGénero, celebrará el Tour 2026 en México del 6 de agosto al 10 de septiembre, comenzando en la Ciudad de México para después recorrer algunos estados de la República Mexicana,