En las últimas semanas empezó a aparecer algo distinto en el escenario económico local. No se trata de un giro brusco ni de un cambio definitivo, pero sí de una serie de señales que, vistas en conjunto, sugieren que la economía está dejando atrás una etapa más defensiva para empezar a construir algo más ordenado hacia adelante. Uno de los disparadores fue la decisión del gobierno de avanzar con modificaciones en el esquema de retenciones, un tema muy sensible para sectores clave. A partir de junio de 2026, trigo y cebada pasan del 7,5% al 5,5%, mientras que en el caso de la soja (hoy en torno al 24%) se planteó una reducción progresiva desde enero de 2027, con bajas mensuales de entre 0,25 y 0,50 puntos que podrían llevar la alícuota cerca del 18% hacia fines de ese año. A esto se suma la eliminación temporal de retenciones para sectores industriales como automotriz, petroquímica y maquinaria entre julio de 2026 y julio de 2027, lo que en la práctica abre una ventana concreta para mejorar competitividad en exportaciones.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.















