“Mis últimos días como profesional los he pasado en equipo. Ha sido un increíble privilegio y un honor. Mil gracias equipo. Ahora os toca a vosotros. La realidad es que uno nunca quiere llegar a este momento. No estoy cansado de jugar al tenis, pero mi cuerpo ha llegado a un momento que no quiere jugar más a tenis. Me siento un privilegiado de hacer esta carrera más larga de lo que hubiera imaginado”, pronunciaba Rafa Nadal el 19 de noviembre de 2024, después de que España cayera eliminada ante Holanda en los cuartos de final de la Copa Davis.Aquella tarde en el Martín Carpena de Málaga marcaría la retirada del tenista más laureado de la historia de España. Con un total de 92 títulos individuales, 22 de ellos de Grand Slam, el manacorí dejaba las pistas como el rey de la tierra batida, además de abrir la puerta a nuevos talentos como Carlos Alcaraz, Rafa Jódar o Martín Landaluce. Una trayectoria, pero, que ha tenido sus luces y sombras, proyectadas en la docuserie RAFA, que Netflix estrena en su catálogo este viernes, 29 de mayo.Rafa Nadal y Mery Perelló en los Premios Fundación Rafa NadalCati CladeraAdemás de realizar un largo y tendido recorrido sobre su vida, incluyendo lesiones y episodios de ansiedad, el metraje también se centra en su vida personal, explorando su relación con Mery Perelló. “Lo difícil es tomar la decisión de hacer el documental, porque después de muchos años no aceptando hacerlo, hablé con personas a las que respeto y a las que había que escuchar. Por lo que yo no quería inicialmente hacer un documental era para no molestar a las personas que tengo alrededor, familiar, amigos y equipo”, reconocía de primeras el deportista.Aun así, los cuatro episodios tocaron en distintos puntos el vínculo que ambos comparten, incluyendo sus dos hijos. “Nuestras familias se conocían desde antes de nacer nosotros. Recuerdo estar en la Comunión de Rafa, pero yo tendría seis años. Nos conocimos más cuando ya éramos adolescentes y empezamos a salir un verano. Él me perseguía a mí en aquel momento”, explicaba Perelló ante las cámaras del documental. “Estaba enamorado de ella. Me dio la fuerza interior para mantener la estabilidad cuando realmente lo necesitaba”, explicaba el propio Rafa.Mery Perelló en un evento de la Fundación Rafa Nadal en MadridSergio R MorenoUn infierno personalUno de los periodos más complicados por los que pasó fue el comprendido por los años 2015 y 2016, donde Nadal sufrió varios varapalos sonados, como por ejemplo su segunda derrota en más de diez años en Roland Garros. Un bache mayúsculo en forma de ansiedad, que se traducía en un comportamiento inusual que incluso le llevó a buscar un psiquiatra. “Si no tenía una botella de agua en la mano, no me podía tragar la saliva. Se me quedaba seco el cuello y me ahogaba con mi propia saliva”, detallaba frente a los documentalistas.“El 2015 fue el peor año. Es la única vez que he jugado toda la temporada de tierra sin ganar un solo torneo. Tenía menos energía, menos capacidad de concentración. Algo evidentemente no estaba funcionando bien. Salía a la pista pensando ‘a ver qué va a pasar hoy. No tenía el control, pensaba que estaba haciendo el ridículo y aquel partido es el reflejo de mi día a día durante meses”, recalcaba, en referencia al partido anteriormente mencionado. Fue en cuartos de final del torneo parisino, donde cayó por 7-5, 6-3 y 6-1 antes Novak Djokovic.
Rafa Nadal y Mery Perelló se sinceran sobre los comienzos de su romance: “Nuestras familias se conocían desde antes de nacer nosotros”
La pareja también toma protagonismo en la docuserie de Netflix, que cubre la carrera del manacorí












