La tensión en Medio Oriente volvió a escalar tras nuevos ataques de Estados Unidos sobre Irán en medio de negociaciones diplomáticas que no logran estabilizar la región. Para el analista internacional Juan Venturino, el conflicto responde a una lógica histórica vinculada al negocio bélico y al control energético global.
“El gran negocio que tiene los Estados Unidos y que va a seguir financiándose, por lo menos hasta que cambie la lógica, es la guerra”, afirmó Venturino, quien sostuvo que Washington mantiene una política internacional atravesada por intereses militares y económicos.
Además, cuestionó el rol de los organismos multilaterales y señaló que “Naciones Unidas es hijo de Estados Unidos y va a ser difícil que encuentre otra lógica operativa que no sea adherir con los presupuestos de su padre”.
El petróleo y el Estrecho de Ormuz, en el centro de la disputa
Venturino explicó que uno de los principales objetivos de Estados Unidos es modificar el equilibrio de poder en Medio Oriente y garantizar condiciones favorables para el mercado energético. “Lo que está buscando era, básicamente, cambiar un poco la lógica de poder en Medio Oriente y, sobre todo, poder transar el petróleo iraní a un precio más bajo”, remarcó.














